Juan Carlos ELORZA
BALONMANO Selecciones

Chile saborea el empate

El 19-13 al descanso no hacía prever la gran reacción de la selección sudamericana en la reanudación.

EUSKAL SELEKZIOA 31

CHILE 31

Chile no se rindió nunca, seguramente espoleados por un grupo de compatriotas que no dejó de animarles ni un segundo, y acabó firmando un empate que premiaba su pundonor y les permitía cerrar con mejor sabor de boca su gira por Euskal Herria. Y tras ver la primera parte, nada hacía prever que se produciría la reacción. La selección vasca movió bien el balón en las manos de los zarauztarras David Agirrezabalaga y Balenciaga, mientras las finalizaciones quedaban en manos de Alberto Agirrezabalaga y el pivote Serrano, que se hinchó a meter goles (llevaba cuatro antes del minuto 7) gracias a la buena lectura de la tímida defensa 5:1 con la que volvió a empeñarse Chile. La defensa vasca controlaba bien al gigante Oneto y a Rodrigo Salinas, que debía limitarse a marcar de penalti y repartir asistencias entre sus compañeros. Los seis goles de diferencia al descanso parecían dejar casi sentenciado el partido, pero Chile no quiso darse por vencida.

El inicio de la segunda mitad fue eléctrico. El lateral zurdo Díaz, que sustituía a Rodrigo Salinas, le dio otra intensidad al juego de su equipo, que pareció descolocar a los vascos. Tres errores consecutivos en un remate de Iriarte y dos de Alberto, los tres blocados por la barrera chilena, propiciaron tres contraataques directos que reducían la ventaja a la mitad (22-19) antes de cumplirse el minuto 8. El banquillo vasco paró el partido e introdujo varios cambios, pero Chile estaba lanzada y sus dos laterales (Frelijj y Díaz, sus dos jugadores más «calientes») dejaban la diferencia en uno (23-22) cuando se cumplía el min. 10.

De repente empezaba un nuevo partido, con la Euskal Selekzioa algo desconcertada por el empuje de su rival, y los chilenos creciéndose por momentos. Y su portero Oliva se propuso ayudar a sus compañeros con una segunda parte excepcional. La selección vasca, que siempre jugó con dos «pequeños» en la primera línea, acompañados por Iker Antonio o Iriarte, seguía moviendo bien el balón, y conseguía buenas posiciones de tiro, pero empezaba a tener dificultades para marcar. Oier García fue el ejemplo más claro. El extremo del Barakaldo se encontró tres veces con Oliva (una de ellas desde siete metros), además de estrellar dos remates en los postes. Cada acción positiva de Chile provocaba el rugido de sus aficionados, que pese a su escaso número se hicieron notar en las gradas de Aritzbatalde, y se fueron a por todas.

Se entró en los últimos cinco minutos con 30-27, y ahí Chile dejó todo el protagonismo en sus jugadores más destacados, que supieron jugar con claridad el tramo final. Los hermanos Salinas y Oneto, con un gol cada uno, empataban a 30 en tres minutos en que Oliva se sacó dos paradas de mérito, y también Zubiria una a bocajarro de Rodrigo Salinas. Alberto hacía el 31-30 con una rosca de fantasía al primer palo, pero Oneto respondía haciéndose sitio en el área vasca para recibir el pase de Rodrigo y marcar el 31-31.

Con 23 segundos para el final la Euskal Selekzioa paró el tiempo para preparar una jugada, que salió a la perfección creando un espacio para que David Agirrezabalaga tuviera un pasillo enorme de penetración. Su remate fue a romper, pero Oliva respondió con un paradón que premiaba el coraje de Chile.