Bera Bera doblega a Rocasa
Las donostiarras reanudan la Liga con la misma fortaleza defensiva y un juego de ataque muy mejorado.

BERA BERA 25
ROCASA 20
Bera Bera había cedido tres de los últimos cuatro puntos disputados en Bidebieta, pero ayer regresó a la Liga con una exhibición que es un aviso a sus rivales. Rocasa no tuvo nada que hacer, desde el minuto uno, y eso que la buena actuación de Silvia Navarro le salvó de un resultado más abultado. Eso y los postes con los que parece peleada Ana Martínez, que jugó un gran partido, pero estrelló cuatro remates en los postes, todos los que hizo a los palos Bera Bera.
De hecho, tras el saque inicial llegaba el primer trallazo de la ilicitana al larguero, y en el primer ataque canario Luján marcaba el 0-1, la única ventaja para el Rocasa en todo el partido. Las donostiarras tuvieron una puesta en acción fabulosa, con una defensa de granito que frenó en seco al Rocasa, y una velocidad en ataque -bajo el mando de una Esther Arrojeria que hizo un partido espectacular, tanto en ataque como cuando le tocó defender en los exteriores- que se tradujo en dos penetraciones de Alba Menéndez y dos contraataques convertidos por Núñez y Etxeberria que ponían el marcador en franquía cuando apenas se cumplía el minuto 5 (4-1).
Rocasa no podía correr y se veía abocada a buscar espacios en el impenetrable 6:0 donostiarra, donde solo la insistencia de la zurda Almudena Rodríguez (la mejor de su equipo ayer) daba algún fruto. Pero Bera Bera pagaba su labor defensiva con tres exclusiones casi consecutivas, dos de Menéndez y una de Elorza, que obligaban a Etxaburu a buscar soluciones sobre la marcha para proteger a la zarauztarra. Los seis minutos de superioridad frenaron el ritmo goleador de Bera Bera, pero no tuvieron ningún coste en el marcador, porque Rocasa no pudo obtener ninguna renta.
Tampoco lo conseguiría con las cuatro exclusiones posteriores de las donostiarras: en siete situaciones de superioridad el parcial global fue de 4-4, gracias a la concentración defensiva y las ayudas de las jugadoras de Bera Bera, que se multiplicaron para negar buenas posiciones de remate a las canarias.
Las dos exclusiones de Menéndez para el minuto 14 obligaron a Etxaburu a utilizar a Eli Pinedo -tocada con una fascitis plantar- como defensora en el lateral, y la de Amurrio no solo se adaptó enseguida sino que también aportó un par de goles antes del descanso. El trabajo colectivo donostiarra tenía un reflejo también en el reparto de goles, con seis jugadoras marcando dos cada una en los primeros 30 minutos -más uno de Ederra-, uno de ellos una preciosa vaselina de Ziarsolo que significaba el 9-6, mientras el Rocasa solo sumaba cinco en juego y tres más de penalti.
La segunda parte comenzaba con una de esas jugadas de broma que reflejaba el estado de ánimo de cada equipo. Rocasa ponía el balón en juego y lo llevaba hacia su izquierda, a la zona donde están los banquillos. La extremo Trojaola no estaba suficientemente atenta, se despistó con algún movimiento que creyó ver a su lado, y el balón que le enviaba López se fue a pase. Bera Bera lo puso en juego de forma fulgurante y María Núñez, ayer reconciliada con el gol, hacía el 14-8 de contragolpe cuando apenas se llevaban 15 segundos. Pero los árbitros seguían castigando a Bera Bera, con una exclusión de Arrojeria primero y otra de Elorza -la segunda- inmediatamente después.
Rocasa trataba de aprovechar el momento, sin conseguirlo, mientras Bera Bera entraba en una fase de desacierto con algunos errores y veía rebajar su ventaja hasta tres goles (15-12), con Almudena Rodríguez convertida ya en el único referente ofensivo de peligro -también estrelló dos remates en el larguero en la segunda mitad-.
Etxaburu paraba el tiempo para recuperar el equilibrio, y la asociación entre Ana Martínez y Arrojeria devolvía el control a Bera Bera. Temprano colaboraba con una parada a bocajarro tras la penetración de López, y poco después Navarro detenía un penalti a Ana Martínez y también el rechace posterior. Eli Pinedo daba un respiro a Ziarsolo y aprovechaba para marcar otro par de goles en menos de medio minuto -siendo la que menos minutos jugó, acabó como máxima anotadora del equipo-.
A minuto y medio del final la ventaja alcanzaba los siete goles (25-18), Eli Pinedo pisaba en un intento de fly servido por Ana Martínez, y Rocasa lograba dejar la desventaja final en cinco.

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