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Polémica por el traslado de una empresa a Cantabria por recibir mayores ayudas

La decisión de la empresa Sibán, del grupo vasco Peosa, de cerrar su planta de producción de Abanto y trasladar a sus 50 trabajadores a Castro Urdiales por la cuantía de las ayudas recibidas en Cantabria, ha generado una polémica entre los responsables de la compañía, dedicada a la fabricación de cintas transportadoras, y las instituciones vascas. El gerente de Sibán, Pedro Echevarría, y el director financiero, Gonzalo Pérez, que presentaron ayer el proyecto en Cantabria, aseguraron que las instituciones vascas «no nos atendieron como consideramos oportuno para encontrar la solución al problema que teníamos». El Ejecutivo de Gasteiz, sin embargo, aseguró que la empresa «en ningún momento» se puso en contacto con el Departamento de Desarrollo Económico y que desconocía su situación. La Diputación de Bizkaia dijo estar estudiando si es un caso de deslocalización y, en ese caso, imponer sanciones.