Joseba VIVANCO
Entrevista
Eduardo DOCAMPO
Segundo seleccionador de Bielorrusia

«Poder afrontar retos y solventarlos es muy motivador»

Basauritarra (26-5-1974), profesor de Educación Física, jugador en sus tiempos del Portugalete, tras cinco años formando chavales en la cantera de Lezama decidió aprovechar la oferta del Rubin Kazan para trabajar en sus categorías inferiores y solo dos años después da el salto al fútbol profesional, nombrado mano derecha del nuevo seleccionador de Bielorrusia, Alexandr Jatskévich.

Bielorrusia se encuentra en la actualidad en el puesto número 99 del ránking FIFA, con un solo punto en su casillero tras cuatro partidos en la fase de clasificación para la Euro 2016, encuadrada en el grupo de España, con la que cayó 3-0 en noviembre. A mediados de la próxima semana, Edu Docampo volará hacia Minsk para asumir su nueva tarea como segundo del recién nombrado seleccionador bielorruso. El Rubin Kazan, tras dos años en su cantera, quería renovarle a toda costa por su gran trabajo formativo, pero el reto que se le presenta es demasiado estimulante.

¿Cuál es su hoja de ruta más inmediata?

Ir allí, instalarme y ponerme a trabajar. Voy a estar también con las selecciones inferiores. Conocer aquello y preparar el partido contra Macedonia que tenemos en marzo, clasificatorio para la Eurocopa de Francia, y después algún amistoso que también hay previsto.

Como segundo entrenador, ¿qué tareas la esperan?

Como segundo entrenador, pero también un poco todo. Ya sabes, esta gente quiere que les hagas casi de todo. Supongo que ver a los equipos rivales, preparar entrenamientos, y el seleccionador se encargará un poco más de estar en contacto con los jugadores.

¿Un triple salto en su carrera y en un muy corto espacio de tiempo?

Nunca pensé que pudiera pasarme esto. Un salto porque la misión cambia. Hasta ahora he trabajado en la formación, donde el resultado no era lo prioritario, y ahora el resultado se convierte en prioritario. Luego en cuanto a la repercusión pues imagínate, de trabajar con juveniles a hacerlo en el fútbol profesional. Para alguien que no lo ha vivido nunca esto es un salto muy grande. Quizá otra gente, exfutbolistas, lo tengan más sencillo, por eso digo que en ese sentido es un salto enorme.

¿Responsabilidad, temor, ilusión... qué pasa por su cabeza?

La verdad es que de momento estoy bien. Con algún amigo lo comento, `igual soy un inconsciente', pero de momento no estoy acojonado, ni siento temor... y eso que estás representando a un país, a un montón de gente ilusionada. Pero tengo confianza en que va a salir todo bien, nunca me fijo en la parte mala, tengo mucha confianza en lo que podamos trabajar y tampoco es una selección que haya ganado títulos, que se haya clasificado para nada, entonces hay más posibilidades de cambiar en el sentido positivo que al contrario. Yo le decía al seleccionador que quizá no se trate tanto de hacer algo grande como de cambiar la mentalidad de los jugadores, de que la gente vea que es una selección pequeña pero atrevida, con ganas de conseguir cosas... Aunque sea complicado conseguirlas.

Hace dos años, cuando dejó Lezama, recuerdo que hablamos y me decía que si la experencia en el fútbol base en Kazan salía bien, se tomaría en serio lo de encaminar por ahí su carrera profesional... ¿Está ahora convencido?

La verdad es que cada día lo tengo más claro. Con este salto sí pienso que puedo aguantar en esto unos años. Hace dos años yo no sabía cómo iba a salir aquello, si no salía bien pues volvía a la escuela y punto, pero ahora mismo con este salto, aunque salga mal, siempre puedes tener opciones... Ahora tengo una visión más profesional.

¿Qué le dicen de este nombramiento sus amistades?

Se alegran todos, muy contentos, algunos asombrados, pero contentos. He recibido muchísimas muestras de cariño y de ánimo, ilusionados también con mi nueva etapa. Muy contentos...

Y el 14 de junio se sentará en el banquillo de todo un Bielorrusia-España. ¿Piensa en ello, que será usted una perita en dulce para la prensa española?

Es verdad, no estás acostumbrado a esta repercusión. Tú eres periodista, supongo que sí que rellenaré alguna página o algo. Tampoco ahora mismo tengo eso en la cabeza. Supongo que incluso habrá quien quiera sembrar algo de discordia...

¿Ese día dispuestos a dar la sorpresa, no?

Con muchas ganas... Seguro que habrá más seguidores de Bielorrusia que de España aquí en Euskadi (ríe)... Por lo menos entre mi entorno... Alguno me ha dicho que ya tiene una seleción oficial a la que animar (ríe)...

¿Estamos ante un buen momento para no solo jugadores sino técnicos que quieran probar suerte en un fútbol extranjero, incluso en países lejanos?

Para mí siempre es un buen momento. Yo creo que tienes que buscar lo que quieras hacer y te gusta. Yo aquí, en Bilbao, me sentía atado de manos, y ahora he estado muy a gusto en Kazan, entrenando con críos o jóvenes, me encantaba trabajar con ellos y ver cómo progresaban. Fue una sorpresa agradable ver cómo sintieron mi marcha. Como me encanta ver que puedo mejorar como entrenador, como persona, he aprendido a hablar algo en ruso, verme hablando en ruso con otra gente -incluso participó recientemente en un programa televisivo de cocina allí en Kazan- y todo eso me da mucho ánimo. Ahora se plantea otro reto y poder afrontar retos y saber que puedes solventarlos es muy motivador. Y a esa gente que pueda estar pensando en marcharse supongo que le pasará eso.

¿Cómo contempla desde la distancia el trabajo actual en Lezama y la marcha de unos cuantos de sus formadores?

Yo tengo una visión muy personal y particular, ahora estoy alejado de aquello, pero creo que que se hable de Lezama no suele ser bueno para Lezama. Sé que se ha estado yendo gente importante, no sé qué intereses hay en Lezama, pero lo cierto es que se han ido muy buenos formadores, gente cuyo trabajo era muy reconocido por los clubes que venían a ver cómo se trabajaba en Lezama. Y de verdad te digo que donde mejor se está es en casa, nadie se quiere marchar de aquí. Lo que pasa que es complicado estar en sitios donde no quieren que estés. Es mi visión, la opinión de quien dirige Lezama será otra. Pero ellos no se querían marchar y se han ido...