PNV, PSE y PP se acusan mutuamente del contrato irregular de Cabieces
Las revelaciones de Mario Fernández sobre la existencia de un acuerdo político para ofrecer una «salida laboral» al ex delegado del Gobierno español Mikel Cabieces han causado gran inquietud ente los partidos directamente implicados, que ayer se acusaron mutuamente de los hechos. Mientras Joseba Egibar (PNV) calificaba de «injerencia política inadmisible» la petición de PSE y PP, Borja Sémper (PP) dijo que la irregularidad no la comete quien hace la solicitud, sino quien accede a ello. A José Antonio Pastor lo que le preocupa es «quién y con qué intención» saca ahora este caso.

Al día siguiente de que el expresidente de Kutxabank, Mario Fernández, revelara que el «contrato» suscrito por el banco con el ex delegado del Gobierno español Mikel Cabieces a través de un bufete de abogados respondía a una práctica habitual para buscar «una salida laboral» a «personas vinculadas con la lucha antiterrorista», los tres partidos implicados en el caso, PNV, PSE y PP, insistieron ayer en que no sabían nada del caso y trataron de eludir su responsabilidad.
Joseba Egibar, portavoz parlamentario del PNV, partido que ostenta la mayoría en el consejo de administración de Kutxabank, aseguró ayer en Radio Euskadi que su partido no tuvo conocimiento de los pagos de 6.000 euros mensuales de Kutxabank al ex delegado del Gobierno y que no los hubiera autorizado de haber tenido conocimiento de ello.
Por ello, consideró una «injerencia política inadmisible» que PSE y PP efectuaran la petición a Mario Fernández, «porque no corresponde al banco de las cajas vascas solucionar ese problema. No es «ni la puerta ni la institución adecuada», dijo.
Egibar fue más lejos y llegó a decir que este caso demuestra la «independencia» de los gestores de Kutxabank. «Mario Fernández no lo comunicó al PNV porque si evacúa consulta la respuesta hubiera sido no», señaló Egibar, que calificó de «correcta» la actuación del actual presidente, Gregorio Villalabeitia, y de «irregular» la de Fernández.
Por su parte, Borja Sémper, portavoz parlamentario del PP, dijo estar «sorprendido» de que un dirigente de su partido -Iñaki Anasagasti identificó a Antonio Basagoiti como autor de la petición- tenga el «poder» de «colocar a un delegado del gobierno socialista en una institución controlada por el PNV».
Además, aseguró que la irregularidad no la comete quien solicita una salida profesional para Cabieces, sino quien accede y decide contratarle de forma indirecta.
Aseguró que la actual dirección del PP de la CAV «no sabía nada» de esa actuación y que por eso «han salido con esa contundencia» en este caso.
El portavoz del PSE, José Antonio Pastor, en línea con lo declarado días antes por Idoia Mendia, se limitó a señalar que su partido actuó con «celeridad» al aplicar su código ético con la baja temporal de Cabieces.
En cualquier caso, se preguntó «quién saca, y con qué intención», este caso. A su juicio, la respuesta es «quienes buscan dificultar el control social de Kutxabank a través de las antiguas cajas de ahorro».
«Razón de estado»
En la misma tertulia, el parlamentario de EH Bildu Oskar Matute calificó de «vergüenza» lo sucedido, así como que «nos tengamos que enterar por capítulos», algo que demuestra que «la opacidad en Kutxabank no es garantía de que las cosas se hagan bien».
«Es una irregularidad como la copa de un pino. Estamos ante una práctica irregular que se esconde bajo el manto de silencio de la razón de estado», criticó.
En este contexto, alertó de que da la sensación de que existen determinadas entidades a las que los partidos políticos «pueden presionar y hacer cosas no tolerables». «No creo que Fernández se haya inventado el término política de estado. No hablamos de una práctica excepcional, independiente de una persona que obre por su cuenta y riesgo», consideró.
Arraiz cree que el caso es solo una parte de los pactos ocultos
El presidente de Sortu y parlamentario de EH Bildu, Hasier Arraiz, denunció ayer que el «caso Cabieces» es solo «una pequeñísima parte» de las políticas que el PNV, el PSE y el PP acuerdan «de espaldas a los ciudadanos», con el fin de «beneficiar a las élites políticas».
Arraiz, en un acto celebrado en Gasteiz, se mostró convencido de que «seguramente, como ese, habrá muchos más acuerdos; y queremos conocerlos; la ciudadanía vasca quiere conocer esos acuerdos no escritos, pero que existen», manifestó.
Sobre la cuantía de la remuneración percibida por Cabieces, Arraiz señaló que «6.000 euros al mes es una ayuda más que exagerada a la inserción laboral». Por ello, reiteró la necesidad de conocer «a dónde va el dinero de la gente», ya que este no se puede destinar a mantener «los privilegios de unos pocos». Añadió que el dinero público debe emplearse para atender a las «necesidades» de los ciudadanos. GARA

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