Iratxe Fresneda
Periodista y profesora de Comunicación Audiovisual

Punto de Vista

Pensar en el celuloide es ya una cuestión de fetichismo arqueológico hacia el que me siento tremenda e inevitablemente atraída. El deseo es mi razón en esta cuestión. Algo dejamos atrás cuando abandonamos el analógico y asumimos la caída de «un reinado» (reservado a unos pocos privilegiados, cierto), quizá a algunas locas desmadradas que pensaban la imagen, para después crearla. Y lo de pensarla es fundamental para generar arte, reflexión, emoción y en definitiva cine.

Ahora el punto de vista está en el clic, en la accesibilidad, en la rapidez y a merced del azar. El azar es maravilloso, pero no suele ser suficiente para las que deseamos lo imposible. El cine sobrevivirá, ignoro de qué manera, pero al mismo tiempo algo de su esencia se borrará como el contenido de una cinta VHS, a pesar de que algunas no podamos ni sepamos deshacernos de ellas porque ahí guardamos parte de nuestro imaginario, gran parte de nuestras vidas.

Hoy, sin embargo, estas «nuevas locas» al volante de lo digital tienen mucho que decir, a pesar del soporte en el que combustionan sus ideas. Los nuevos buscadores de imágenes también persiguen su punto de vista en un mundo en el que nos enseñan a pensar que todo está dicho, escrito y filmado ya. Y, a pesar de todo lo hecho, el ecosistema audiovisual continuará descubriéndonos pequeños tesoros creados por piratas y francotiradores de la imagen y el sonido. Algunos de ellos se reunirán durante estos días en Iruñea, en ese melting pot llamado Punto de Vista, un lugar-lugar, una isla paradisíaca para el audiovisual, pequeña, acogedora y creativa dispuesta a provocar nuestros instintos más bajos y secretos, esos que el cine siempre ha reivindicado cuando se ha creído en él como territorio libre y salvaje.