El aperitivo
Lo dice el ministro Montoro: lo que nos están ofreciendo con la lista Falciani es un aperitivo comparado con lo que guardan los ordenadores de su Ministerio. Y yo me lo creo a pies juntillas. Los ordenadores de Hacienda saben mucho. Tanto que quien tiene las claves de acceso a esos archivos gigantescos tiene cogido por las partes pudendas a la mitad de los que pululan por nuestras pantallas dando lecciones de ética, de política o de salud, vendiendo caldos o haciéndonos reír. O llorar.
Cada vez que Cristóbal Montoro mira a su ordenador central le entra un ataque de risa. Después pide cámaras y micrófonos y suelta sus amenazas bien dirigidas a individuos o colectivos seleccionados. Ese ordenador es tan sabio que si llegases tú a ver sus cuentas, verías hasta lo que ha costado las bragas de la Pantoja, pero no encontrarías nada de nada ni de nadie del PP y sus cuentas opacas, sobres, comisiones y demás asuntos hediondos. Y si aparecen cuentas chungas o denuncias de alguien cercano a esa banda, no le quepa la menor duda, es que el ordenador sigue órdenes de una mano muy obediente a las consignas superiores de los que, ahora y circunstancialmente, controlan ese arsenal de bombas fiscales.
Lo que sucede es que si con este aperitivo ya se nos dibuja un saqueo general, cuando llegue el primer plato nos pueden entrar ganas de asaltar los palacios de primavera de las elecciones. Por eso, la amenaza es un arma electoral más, una manera de difundir el miedo y como ahora el problema general según la doctrina del PP es Monedero, con quitarle el micrófono al profesor millonario, se acabó parte de la rabia. Pero si miras el aperitivo ves que estamos ante una lista interminable de todo los estamentos de la sociedad, metidos sus dineros arco iris en un banco británico, HSBC, cuyas siglas corresponden a Hong-Kong Shangai, Bank Corporation. O sea, el instrumento global para el tráfico de capitales. Uno más, pero bien posicionado. Los guionistas de cine son aprendices y van siempre por detrás de los analistas de sistemas y especuladores que no utilizan nada de gramática parda sino porcentajes de interés y números secretos.
Fallo contra un fraccionamiento de contratos del Ayuntamiento de Getxo

«Prohibir las redes sociales a los adolescentes les infantiliza»

Trump pretende sumirnos en las tinieblas: sentir en la isla

La lista Epstein salpica a Trump y a otros poderosos del mundo
