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El proyecto Haize Berriak busca una nueva forma de gobernar Iruñea

EH Bildu quiere acabar con la forma de gobernar de UPN en el Ayuntamiento de Iruñea, caracterizada por «el clientelismo y la discriminación». Por ello, ha puesto en marcha el proyecto Haize Berriak para impulsar la participación y el control de la ciudadanía.

EH Bildu se ha marcado como objetivo desalojar del Ayuntamiento de Iruñea a «la troika que forman UPN, PSN y PP» y dar entrada a las fuerzas que permitan sentar las bases para un cambio político y social profundo en la capital navarra.

Para ello, ha puesto en marcha el proyecto Haize Berriak, coordinado por Joxe Abaurrea, quien ayer puso de manifiesto «el hastío generalizado de la ciudadanía de Iruñea por las viejas maneras que tiene UPN de gobernar».

«UPN está constantemente imponiendo el sectarismo, el clientelismo y la discriminación como forma de manejar los asuntos dentro del Ayuntamiento», señaló Abaurrea, antes de subrayar que no buscan un mero cambio del color del alcalde ni un parcheo.

EH Bildu basa su proyecto en dos premisas: un modelo de gobierno compartido con la ciudadanía y los movimientos sociales y una gestión sin clientelismos ni corruptelas.

Haize Berriak se someterá a debate popular en los barrios de Iruñea y se fundamenta en cuatro principios. El primero de ellos, es el compromiso con la higiene democrática, mediante una regulación de los medios técnicos y económicos con los que deben contar los concejales, eliminando privilegios y opacidades.

El segundo principio, según explicó Joseba Asiron, candidato de EH Bildu a la Alcaldía de Iruñea, es la constitución de una Asamblea Ciudadana que realice un control directo del gobierno municipal. En este sentido, se plantea la creación de un Observatorio Ciudadano que analice la evolución de las políticas concretas que se apliquen en Iruñea.

EH Bildu propone también una ordenanza para la participación ciudadana y la recuperación vecinal del espacio público, que impulse los presupuestos participativos, la participación social en los barrios y las consultas ciudadanas, entre otros aspectos.

Asimismo, se plantea un nuevo modelo de Policía Municipal de proximidad, fundamentalmente preventiva, mientras que el resto de funciones serían asumidas por la Policía Foral mediante los correspondientes convenios. Además, proponen que la designación del jefe de la Policía Municipal tenga que tener el respaldo mayoritario del Pleno y no sea decidida solo por el alcalde como hasta ahora.