La alcaldesa de Mungia abandona con la excusa de no izar la bandera española

La alcaldesa de Mungia, Izaskun Uriagereka, y la edil de Cultura, Miren Begoña Bilbao, renunciarán el viernes, en un pleno extraordinario, a sus cargos después de que el Tribunal Constitucional haya rechazado el recurso de amparo, en el que alegó su «derecho a la libertad ideológica» y «objeción de conciencia» para no izar la bandera española en el edificio consistorial.
Uriagereka busca así una salida a la difícil situación que afronta, con una división en el seno del Gobierno local y de la Junta Municipal del PNV. La imposición de la bandera española le sirve a la primer edil para abandonar la institución junto a Bilbao, con quien tiene una profunda amistad. Ambas mantienen importantes diferencias con los otros siete concejales jeltzales.
Hace ya un tiempo que se conoce que la mayoría de los corporativos del PNV no repiten el próximo mandato y que el candidato, Ager Izagirre, contará con un nuevo equipo de su confianza. Izagirre, por cierto, mantuvo serias discrepancias con Uriagereka en el mandato 2007-2011, que le llevó a no seguir en el Ayuntamiento.
En ese equipo sí estará Igor Torrontegi, actual teniente alcalde, que relevará el viernes a Uriagereka hasta los comicios de mayo. La todavía alcaldesa dijo ayer que su renuncia es una respuesta «a una imposición y a una política totalitaria que se está intentando desarrollar y llevar a la práctica desde la representación del Gobierno español en Euskal Herria ante la que no debemos permanecer impasibles».
La regidora confesó sentir «gran dolor» al tener que dimitir por «la injerencia antidemocrática» que supone que se le obligue a izar la enseña rojigualda.
«Siento mucho no haber podido cumplir con el compromiso de mi pueblo de llegar hasta el final de este mandato y que haya sido por un intento de humillar a todo un pueblo con la colocación de una bandera que no es la nuestra y que por una ley vetusta y obsoleta nos la imponen», manifestó.

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