Strauss-Kahn dice que no sabía que en sus orgías participaban prostitutas
Dominique Strauss-Kahn se declaró ayer inocente del delito de «proxenetismo agravado» por el que está siendo juzgado y que podría acarrearle una condena de hasta 10 años de cárcel. Reivindicó «el placer del sexo» y reiteró desconocer que en sus orgías participaban prostitutas.

Dominique Strauss-Kahn aseguró ayer que no tenía conocimiento de que fueran prostitutas las mujeres que acudían a las orgías que le organizaban unos amigos en Lille, París y Washington cuando era director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Strauss-Kahn, que empezó a declarar ante el Tribunal Correccional de Lille que lo juzga, junto a otras 13 personas, por «proxenetismo agravado», aseguró que «no cometí ni crimen ni delito» y negó que en esas «veladas libertinas» se diera «una actividad desenfrenada», como se desprende del acta de acusación.
Strauss-Kahn (conocido como DSK) se mostró muy tranquilo durante su interrogatorio, dueño de la situación, y señaló haber participado en una docena de orgías durante tres años, pero que en ningún momento supo que las mujeres acudieran por dinero. Reivindicó ante el Tribunal «el placer del sexo» y negó que tuviera el menor gusto por las relaciones sexuales pagadas. «La concepción de las relaciones sexua- les que tengo no es hacerlo con prostitutas»; «eso no me gusta, lo que me gusta es la fiesta», dijo.
La exestrella de la política gala tiene tres días para convencer a los jueces de que ignoraba que las mujeres que participaban en las orgías eran prostitutas contratadas para él por sus amigos.
El principal elemento de acusación contra el exministro francés del PS son los testimonios de las prostitutas, que afirman que sí sabía que ellas estaban allí por dinero, y que no podía ignorarlo, entre otras cosas teniendo en cuenta las prácticas que se daban, próximas al bestialismo.
Una de ellas -Mounia- contó ante los jueces cómo se desarrolló una de esas orgías en un hotel de París, cómo subió a la habitación en la que le esperaba DSK y la «brutalidad» de la relación que mantuvieron -que admitió que fue consentida-.
«Mostré reticencias con gestos» porque «no quería esas prácticas», precisó Mounia, que cuando le preguntaron por la reacción de DSK señaló: «Lo que me marcó fue su sonrisa».
Mounia, una de las prostitutas que se ha constituido en acusación particular en este proceso abierto el pasado día 2, admitió que durante ese encuentro no se habló de dinero ni de su tarifa, pero admitió que había sido contratada por el empresario David Roquet para satisfacer los deseos de un prestigioso cliente. Roquet, fascinado por DSK, al que ya veía en El Elíseo, buscaba de esa forma ganarse la simpatía del político, y declaró que DSK en ningún momento DSK supo la profesión de las «chicas cultivadas y elegantes» que se le presentaban.

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio

«Necesitamos la foto más completa posible de la tortura sistemática»
