Amparo LASHERAS
Kazetaria
AZKEN PUNTUA

¿Y si ellos no hubieran existido?

El 21 de febrero de 1848 se publicó en Londres el Manifiesto Comunista, escrito por Marx y Engels. En él se dicen tantas verdades que el mundo se conmocionó y desde entonces lleva 167 años intentando cambiarse a sí mismo. En 1934, también el 21 de febrero, la guardia del dictador Anastasio Somoza asesinó en Nicaragua al guerrillero revolucionario Augusto Sandino, líder ideológico del Frente Sandinista de Liberación Nacional, creado en 1962 para combatir a la dictadura capitalista de Somoza, objetivo que logró en 1979. Y hoy, al cumplirse medio siglo del asesinato en Manhattan del activista Malcolm X, el centro Shabazz de Nueva York rendirá un importante homenaje al que fue el ideólogo más importante de la lucha por los derechos de la población afroamericana. A veces, resulta difícil recordar los días precisos en los que ocurren las cosas y por qué suceden; saber quién nació y quién murió aunque su figura se prolongue en la historia y la memoria impida el olvido. Dicen que se vive mientras alguien nos recuerda. Quizás en este pensamiento, más propio de poetas que de historiadores marxistas, radica la importancia de la memoria histórica, del relato que se queda cuando los hechos han pasado. Una vez más, vuelvo al historiador J. Fontana. Él dice que «toda la historia del siglo XX, hasta los setenta estuvo condicionada por el miedo al comunismo» y que «el ascenso del estado de bienestar fue una respuesta al temor a las revoluciones populares, al socialismo y al comunismo». El mundo actual es un desatino capitalista, con más miedo de lo que aparenta, pero si la memoria hubiera ignorado el Manifiesto Comunista, a Malcom X, Sandino, Lenin, Gramsci, al Che, la Comuna de París... no sigo, la respuesta «me mata de tristeza».