Joseba SALBADOR

El grupo Fagor CNA se lanza a fabricar frigoríficos en la planta de San Andrés

Fagor CNA tiene intención de volver a poner en marcha la planta de San Andrés en Arrasate para producir frigoríficos, una actividad que no estaba prevista en los planes iniciales pero que podría ser una realidad este verano y que viene a sumarse a la fabricación de lavadoras en Garagartza, prevista para el mes de mayo. Con ello, la plantilla actual, que ronda los 300 trabajadores, podría superar el medio millar.

Una de las razones que se barajaron en su día para explicar la quiebra de la cooperativa Fagor Electrodomésticos fue la insistencia en seguir fabricando aparatos de línea blanca, es decir, lavadoras y frigoríficos, productos con muy poca rentabilidad debido a la fortísima competencia de los fabricantes asiáticos.

Por ello, el anuncio que realizaron a finales del pasado año los nuevos propietarios de la cooperativa vasca, el grupo catalán CNA, de que este año comenzarían a fabricar lavadoras causó cierta sorpresa, si bien puntualizaron que su idea no es fabricar toda la gama que se hacía antes, y que solo se retomará la gama alta, las de ocho o nueve kilos. Pues bien. Ahora, el grupo Fagor CNA da un paso más y anuncia que fabricará frigoríficos, aunque también en este caso solo se seleccionarán los modelos «combi», de gama superior a la normal. Esta actividad no se contemplaba entre los planes iniciales de la empresa, aunque la necesidad de colocar a Fagor «como una marca de futuro y bien situada» en toda la gama de la línea blanca habría aconsejado a Fagor CNA recuperar los frigoríficos en su catálogo. El presidente del grupo, Jorge Parladé, aseguraba el pasado lunes en la convención que celebró con sus filiales internacionales que «es fundamental comenzar a producir frigoríficos».

Esta actividad, además, supondrá la reapertura de la histórica planta del barrio San Andrés de Arrasate, la que dio origen a la cooperativa vasca y cuyas líneas de producción se encuentran actualmente abandonadas tras la traumática quiebra de octubre de 2013. Según los planes avanzados el pasado lunes, la producción se iniciaría en unos cinco meses.

De esta forma, la línea de frío se sumaría a la de lavado y a la de cocción (hornos y encimeras), en marcha desde finales del pasado año en la planta de Garagartza, así como a la de pequeño electrodoméstico de Eskoriatza, y a la de calentadores de agua, cuya producción no ha cesado en la planta de Geyser de Bergara.

Medio millar de trabajadores

En lo que respecta a la plantilla, las fábricas que actualmente ya están en funcionamiento, Garagartza, Eskoriatza y Bergara, cuentan con alrededor de 300 operarios, cifra que aumentará en otros 200 en el segundo y tercer trimestre del año, coincidiendo con la puesta en marcha de las líneas de lavado y frío, con lo que en unos meses podría superar el medio millar.

Además, esta misma semana Fagor CNA confirmaba la vuelta a la actividad de la fábrica de termos de Edesa en Basauri, aunque de forma provisional, tal y como anunciaron el pasado mes de diciembre, ya que los planes pasan por trasladar la producción a otra planta vasca debido al «coste inabordable» que supondrían las inversiones que requiere la fábrica.

Esta planta de Basauri comenzará su producción con 40 trabajadores, aunque actualmente ya hay un grupo de operarios trabajando en el mantenimiento de la maquinaria, en el departamento de compras y en el de calidad para que la producción «sea realidad en marzo».

El siguiente inicio de actividad del grupo será la fabricación de lavadoras, algo que se producirá «hacia el mes de mayo», aunque inicialmente estaba previsto para este primer trimestre del año. El objetivo de los propietarios de Fagor es que al final de los cuatro años en el que está establecido el plan de empleo, el grupo cuente con una plantilla superior a las 800 personas.

Previsiones de facturación

Las previsiones de facturación han sido revisadas al alza, y pasan de los 160 millones de euros a los 200 millones este mismo año, que llegarían a los 400 en 2016, cifra que supone las ventas del último año completo de Fagor en 2012.

Para ello, CNA intentará estar presente en todos los mercados internacionales y ya trabaja para llegar a aquellos lugares donde no ha estado históricamente, como Rusia, Brasil, Argentina y algunos países del Este de Europa. Asimismo, pretende «acentuar de forma importante» su presencia en los países árabes.

Parladé afirmaba el pasado lunes que «la clave» para que la empresa haya tomado «velocidad de crucero en tan poco tiempo» es la necesidad de «abrir los mercados, la voluntad de volver a ser internacionales, la de no perder las filiales y darles fuerza para que funcionen».

«Nuestro trabajo es que nuestras filiales empiecen a funcionar deprisa, abran mercados, se extiendan en sus países vecinos e intenten ampliar su capacidad de negocio. El objetivo es extender el nombre de Fagor a todas las partes del mundo», señaló.