Natxo MATXIN
Champions | Ida de octavos en Manchester

Superioridad y luego siesta

Dos goles de Suárez premiaron una gran primera parte culé, mientras Messi falló un penalti en el descuento.

MANCHESTER CITY 1

BARCELONA 2

Más fruto de los últimos resultados que de la realidad, el equilibrio que se presuponía entre Manchester City y Barcelona lo hizo añicos la escuadra blaugrana en apenas un suspiro. Lo que le costó quedarse con la pelota -Pellegrini había asegurado en la previa que se la iba a disputar, pero nada de eso se vio- y manejar a su antojo a unos citizens que les quedó la ingrata tarea de ser parte pasiva en el rondo.

A ello unieron los de Luis Enrique acierto frente a una lenta defensa local, que fue presa fácil de un Luis Suárez ayer en el papel de depredador del área, para acabar de un plumazo con las dudas surgidas frente al Málaga. Al cuarto de hora los catalanes ya mandaban en el electrónico y su superioridad era manifiesta sobre el césped, ante la impotenica de unos anfitriones que no sabían cómo contrarrestar la precisión cule.

Solo hicieron falta otros quince minutos para que los azulgranas pusiesen más tierra de por medio y, de no mediar sorpresa, inclinar definitivamente la eliminatoria de su lado cuando una gran jugada colectiva fue culminada por la anticipación del ariete uruguayo.

Agüero reduce distancias

El Barcelona no se aplicó con la misma intensidad tras la reanudación y ello le dio alas a un City al que no se le pudo negar las ganas que le puso por intentar arreglar el maltrecho resultado para sus intereses. El juego aéreo inglés comenzó a ser una pesadilla para la zaga catalana y las ocasiones de los anfitriones se sucedieron con fluidez. Hasta que Agüero, el más entonado de los suyos, la enchufó a la red.

El partido adquirió otra dimensión, pero entonces llegó la expulsión de Clichy y el Barça volvió a dormir el choque. E incluso pudo decantar definitivamente el pase de no ser porque Messi falló por partida doble un penalti, en el lanzamiento y en su posterior rechace.