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Minas y francotiradores frenan el avance sobre Tikrit

Las fuerzas gubernamentales iraquíes se acercan lentamente a Tikrit, frenadas por los francotiradores y las minas colocadas por el Estado Islámico (EI), en el segundo día de su ofensiva para retomar esta ciudad estratégica entre Bagdad y Mosul. «Avanzamos con precaución», informa el comandante de la provincia de Saladino, en la que está Tikrit, porque el EI «utiliza técnicas de guerrilla urbana y recurre a tiradores emboscados». Para retomar Tikrit, bastión de los yihadistas situado a unos 160 kilómetros de Bagdad, las fuerzas de seguridad convergen desde tres direcciones con el fin de controlar las afueras de la ciudad, según el oficial.

Las tropas se encontraban ayer en la periferia de Dur, una ciudad al sur de Tikrit cuyo centro está en manos del EI. Los yihadistas utilizan a los civiles que no consiguieron huir como escudos humanos, según el comandante. «El objetivo es rodear a los combatientes y lanzar el asalto para que no puedan huir», explica. A pesar de la proximidad de Djila, el Ejército y sus aliados avanzan lentamente por la gran cantidad de artefactos explosivos que el EI ha repartido por la zona. Bagdad ha movilizado a 30.000 soldados y su aviación en la «mayor» operación lanzada desde que el EI conquistó amplias franjas de territorio iraquí en junio de 2014.

Los yihadistas afirman que un ciudadano estadounidense, «el hermano Abu Dawud al Amriki», se lanzó a bordo de su «camión lleno de explosivos» sobre un grupo de soldados iraquíes.