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El bono y el euro marcan mínimos tras comenzar el BCE a comprar deuda

El Banco Central Europeo confirmó ayer vía Twitter que ha comenzado a comprar deuda pública de la zona euro por valor de 60.000 millones de euros para impulsar el crecimiento y frenar los riesgos de deflación. Esta inyección de liquidez provocó que la moneda única marcase nuevos mínimos desde 2003, al tiempo que los mercados secundarios de deuda se mantenían también en mínimos históricos, con descensos más significativos en Alemania o Estado francés.

«El BCE y el Eurosistema de los bancos centrales nacionales, como se anunció previamente, han empezado las compras dentro del programa de compras del sector público». Con este mensaje en Twitter informaba ayer el BCE del inicio del plan de estímulos con el que el organismo presidido por Mario Draghi pretende relanzar la economía de la zona euro y despejar el riesgo de deflación.

Cada mes, al menos hasta setiembre de 2016, el BCE comprará deuda pública por valor de 60.000 millones de euros, una medida que busca mejorar la economía real.

Más allá del mensaje de Twitter, el BCE no informó sobre el programa de compras. Tan solo el Banco de Italia dijo que comprará, junto al organismo presidido por Draghi, deuda transalpina por valor de 150.000 millones de euros.

Con su programa de estímulos, el BCE aumentará considerablemente los euros en circulación, lo que ha provocado que la moneda única marque nuevos mínimos desde 2003 en los últimos días, y ayer cerrase en 1,086 dólares. Esta inyección de liquidez afecta también al mercado secundario de deuda, que ayer se mantenía en mínimos históricos. El descenso era bastante más significativo en la deuda de países como Alemania o Estado francés que en la periferia.

Expertos de Barclays consultados por la agencia Efe destacan que el nuevo plan de estímulos provocará un brusco aumento de la liquidez en el sistema. Según la firma británica, «si se tienen en cuenta las compras de deuda por 60.000 millones al mes y las próximas TLTRO (barras de financiación barata para la banca a cambio de la concesión de créditos), esperamos que el exceso de liquidez en Europa se incremente bruscamente hasta los 500.000 millones de euros en verano y en torno a los 800.000 a finales de año». Con este programa de estímulos, el balance del BCE se incrementará en 1,1 billones.

Los expertos del departamento de análisis de Bankinter explican que «conviene tener presente que Europa introducirá liquidez por aproximadamente el 10% de su propio PIB y en solo el primer año». Los efectos positivos del programa de estímulos del BCE deberían llegar por distintos frentes: depreciación del euro, muy positiva para las empresas exportadoras; costes de financiación en mínimos históricos y flujos de inversión de otros activos a la Bolsa.

Riesgos latentes

Renta 4 se centraba en el efecto del plan en los mercados y señalaba que, «aunque los mercados siguen mostrando una fortaleza de fondo que creemos debería continuar, apoyados sin duda por el BCE, no hay que perder de vista los riesgos latentes como son Grecia, Rusia-Ucrania o el inicio de la subida de tipos en Estados Unidos».

Con todo, el mayor temor que recorre desde el viernes los mercados es la posible subida de tipos en EEUU. Un dato de empleo mejor de lo esperado allana el camino a la Reserva Federal estadounidense para aprobar la primera subida del precio del dinero desde 2008.

Grecia acepta reiniciar mañana las negociaciones con la troika

El Gobierno griego aceptó durante el Eurogrupo de ayer reiniciar mañana en Bruselas y en Atenas las negociaciones con la troika (Comisión, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional ) con el fin de pactar las reformas exigidas a cambio de desbloquear un nuevo tramo de asistencia financiera.

El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, celebró el acuerdo para reiniciar los contactos con las ahora llamadas «instituciones», pero aseguró que las visitas de la troika para «imponer» políticas a Atenas se han acabado. «Estoy satisfecho de que hoy podamos anunciar colectivamente y de forma colegial que desde el miércoles por la mañana nuestro equipo iniciará las discusiones técnicas con las instituciones aquí en Bruselas», dijo Varoufakis en rueda de prensa al término del Eurogrupo. El acuerdo prevé también el envío de técnicos de la troika a Atenas, algo a lo que el ministro restó importancia.

«La idea de visitas de la troika con tecnócratas de las tres instituciones en fila india entrando en nuestros ministerios e intentando aplicar un programa que ha fracasado en opinión de nuestro Gobierno y nuestros ciudadanos, es cosa del pasado», dijo.

«Pondremos a disposición de las instituciones toda la información que les sea necesaria. Grecia es un país muy hospitalario así que acogeremos a miembros de todas las instituciones no solo para relajarse sino también para trabajar», prosiguió el ministro griego. «Pero la idea de las tres instituciones llegando juntas e imponiéndonos políticas como hicieron en el pasado, esa troika se ha acabado», subrayó.

Varoufakis rechazó además la acusación del presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, de haber perdido el tiempo en las últimas dos semanas desde el acuerdo del 20 de febrero. «No solo no hemos perdido nada de tiempo sino que creo que hemos sido muy rápidos en la forma en que hemos respondido a las circunstancias heredadas».

Dijsselbloem admitió que es posible introducir «algunos cambios» en los ajustes exigidos a Atenas a cambio del último tramo de 7.200 millones del rescate y que el Gobierno heleno puede sustituir algunas medidas por otras, pero quiso dejar claro que el resultado final debe garantizar el cumplimiento de los objetivos presupuestarios y en materia de reformas. GARA