M.I.
HABLAR

Recorriendo Lavapiés con un solo plano-secuencia

Joaquín Oristrell suele alternar la comedia comercial o las telemovies con trabajos más experimentales, sobre todo relacionados con el teatro. Como ya lo hiciera en “Los abajo firmantes” (2003), vuelve a colaborar con Cristina Rota y su escuela teatral. El reparto coral lo refleja empezando por la participación de sus hijos Juan Diego Botto, María Botto y Nur Al Levi. La película ha sido rodada en un solo plano-secuencia dentro del barrio multicultural de Lavapiés, con un recorrido de 400 metros que concluye en el escenario de la Sala Mirador. A lo largo del mismo prevalece el interés por la palabra, mediante diálogos abiertos a la improvisación.