Zalla homenajeará el 21 de junio a las víctimas del bombardeo fascista del 37
Con una ofrenda floral y un bertso-saio se homenajeará el 21 de junio a las víctimas del bombardeo que aviones fascistas realizaron en 1937 en Zalla. Por tercer año, el Ayuntamiento recuerda a la veintena de personas que fallecieron en el ataque de la Legión Condor.
El Ayuntamiento de Zalla acordó en 2013 declarar el 21 de junio como Día de la Memoria por los Derechos Humanos y de los Pueblos ya que, según explican, en esa fecha, en plena guerra, las tropas fascistas enviaron nueve aviones bombarderos, probablemente Junker B52 de la Legión Cóndor, desde Gasteiz a Zalla. Con esa decisión, la Corporación acabó con años de olvido hacía las víctimas de la agresión fascista sobre esta localidad encartada.
«Este horroroso pasaje de nuestra historia, que ha permanecido en el olvido durante décadas, tuvo que esperar a su 75º aniversario para ser recuperado para la memoria colectiva de nuestro municipio, recordar a quienes nos dejaron antes de tiempo víctimas de la barbarie de la guerra y poner nuestro granito de arena para evitar que nada parecido pueda volver a suceder», indican.
Como colofón a los actos de este año, el domingo 21 de junio está prevista una ofrenda floral, a las 13.00, junto a la placa conmemorativa de la Plaza Euskadi, donde se contará con la presencia de la Bertso Eskola de Zalla, que homenajeará con sus versos a las víctimas.
Según recuerda el Consistorio, la mañana del 21 de junio de 1937 «se tiñó de fuego y sangre» y se saldó con una veintena de víctimas mortales, aunque «podrían haber sido muchas más de no haber estado la localidad vigilada desde lo alto del pico Eguen por un puesto de observación compuesto de cuatro personas». Al recibirse la noticia de la llegada de los bombarderos, los obreros hicieron sonar la sirena de la papelera de Aranguren a modo de alarma.
Las características del Zalla de la época también «dificultaron el objetivo de la Legión Cóndor», ya que los caseríos diseminados por todo el valle impidieron que «la población del municipio fuese un blanco fácil». Aun así, puntualizan que los daños causados fueron «cuantiosos», ya que se destruyeron los colegios de Lusa y El Corrillo, las plazas Euskadi y del Fuero, y la avenida Lanzagorta, además de «las muchas vidas segadas» por los franquistas.

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