Txisko FERNÁNDEZ
DONOSTIA

La recuperación no logra reducir el altísimo nivel de temporalidad

Octubre se cerró en Hego Euskal Herria con un nivel de paro similar al de febrero de 2020, antes del brutal impacto de la pandemia de covid-19 en el empleo, y con 9.000 personas más afiliadas a la Seguridad Social. Estos datos constatan la recuperación económica, pero no deben ocultar que más del 90% de los nuevos contratos son temporales.

Las estadísticas elaboradas con los datos recogidos en el mes de octubre por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y la Secretaría de la Seguridad Social dibujan un escenario similar al de prepandemia para el conjunto de Hego Euskal Herria.

En principio, resulta positivo que el paro haya bajado en 1.623 personas respecto a setiembre y en 26.822 respecto a octubre de 2020, aunque siga estando por encima de la barrera de las 150.000, cuando en febrero de 2020, antes de que el nuevo coronavirus hiciera estragos en nuestro país, eran 151.214.

Pero se trata de un descenso muy limitado, ya que la tasa de desempleo ha pasado del 11,26% anterior a la pandemia al actual 11,05%, tomando como base la población activa de la correspondiente Encuesta de Población Activa (EPA).

También ha sido positivo el comportamiento de la afiliación a la Seguridad Social, que asciende a 1.270.206 personas, que son 17.692 más que en setiembre y 22.800 más que hace un año. Comparándola con la de febrero de 2020, son 8.237 más.

Factores estructurales

Los que no han cambiado prácticamente nada son los factores estructurales que marcan negativamente nuestro espacio laboral, caracterizado por una alta precariedad, como constatan los datos de contratación.

Los contratos indefinidos no llegaron ni al 10% de los firmados en octubre en Hego Euskal Herria; dicho al revés, la contratación temporal en octubre alcanzó el 92%.

Además, como manifestó ELA, el 55% de las personas inscritas en el paro no percibió «ningún tipo de prestación por desempleo en setiembre, un 6% más respecto al mes anterior».

LAB, por su parte, destacó también que lo que se está recuperando es «el empleo de los sectores más vulnerables, el precario, el eventual», que fundamentalmente viene a ser el empleo juvenil, recordando que en los primeros meses tras el estallido de la pandemia «fue el empleo juvenil el que mayor pérdida experimentó».

«Y aún hoy –añadió–, en comparación con 2019, las y los jóvenes son el colectivo que acumula peores datos de desempleo».

Una lectura similar hizo CCOO de Nafarroa, que, al valorar el descenso del paro en 560 personas respecto al mes anterior, advirtió de que estos «son datos positivos que contrastan con la persistencia del paro femenino, y la alta precariedad y temporalidad en las contrataciones».

De los 34.976 contratos firmados en octubre en este herrialde, solo el 6% fueron indefinidos. «Además de la alta temporalidad, persiste la parcialidad en la contratación, ya que 1 de cada 3 contratos que se firmaron en octubre fueron a tiempo parcial», puntualizó CCOO.

«Derogación» de la reforma

Las valoraciones de las centrales tuvieron presente los movimientos de los últimos días en torno a la reforma laboral que se está negociando en el Estado español, de la que está excluida la mayoría sindical vasca.

LAB reiteró su apuesta por «empezar a construir propuestas que respondan a nuestra realidad en Euskal Herria», «dando pasos en defensa del Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social».

ELA criticó «la falta de concreción de lo que denominan derogación» por parte de PSOE y Unidas Podemos, y volvió a exigir «la derogación total» tanto de la reforma del PP de 2012 como de la del PSOE de 2010.