Mikel PASTOR
BILBO
Entrevista
Juan Manuel LÓPEZ PEÑA
Hermano de Xabier López Peña

«A Xabier le han tratado mucho peor que a los perros»

El hermano del preso político fallecido el pasado sábado en un hospital parisino atiende a GARA con la rabia y la emoción todavía a flor de piel. Denuncia el trato inhumano que las autoridades francesas y los médicos han dispensado al preso vasco y a sus familiares y allegados. Además, pone en tela de juicio la versión oficial ofrecida por las autoridades francesas, constatando que Xabier Lopez Peña salió por su propio pie de la cárcel de Fleury y que, tal y como les explicó el médico que le intervino, la operación de corazón salió «perfecta».

El desenlace fatal de Xabier ha sido fulminante, ha muerto en apenas tres semanas. ¿A qué lo achaca la familia, considera que estamos ante una negligencia médica?
Los hechos, las pruebas y la ocultación mantenidos en torno al tema revelan una negligencia total, con una posible influencia de los gobiernos español y francés.

¿Cómo era su situación médica anterior?
Era normal, tenía una insuficiencia en alguna vena pero se encontraba bien dentro de lo posible.

¿Qué tipo de tratamiento llevaba?
Tenía únicamente un tratamiento para que la vena no se le obstruyera, pero nada más.

¿Era atendido por médicos de confianza o exclusivamente por los de la prisión?
Solo por los de la prisión. A los de confianza no les dejaban. Existía un ocultismo total en torno a su tratamiento. Incluso en algún caso hubo que suspender alguna visita porque Xabier estaba tratándose en el hospital y no habían avisado a la familia.

¿Qué decía él sobre la estancia en prisión, tenía quejas del trato que recibía en Fleury?
Hasta la fecha no había puesto mayores pegas. Hace tres años intentaron meterle un catéter por el brazo, pero no se pudo realizar. Entonces le dijeron que la única solución era hacerle un puente, un by-pass, que es exactamente la operación que tenían que hacerle cuando su estado empeoró.

Fue hospitalizado el día 11, según se supo el miércoles pasado, ¿cuándo y cómo conocieron los familiares esta situación? ¿Se les dijo que estaba tan grave?
El lunes 11 de marzo Xabier salió de la cárcel por su propio pie, según nos han contado familiares de otros presos, para ir al hospital de Fleury. Ese mismo día le hicieron un catéter y el miércoles le llevaron al hospital Salpêtrière de París. El 14 le operaron del by-pass, información que no llegó a la familia hasta el día 19.

Al no saber nada de él, su abogada Yolanda Molina llamó a la cárcel, y allí nadie sabía nada. Llamó a los médicos, y nadie sabía nada. El martes, una enfermera, un «alma caritativa», nos confirmó que Xabier se encontraba en Salpêtrière. Algunos familiares, junto a la abogada, llegaron al hospital, preguntaron, y no estaba en ningún sitio. Xabier López Peña no figuraba como ingresado. Los médicos y enfermeras se negaban a decirnos nada. Tuvieron que buscarle puerta por puerta, planta por planta. Mi hermano estaba secuestrado. Al final, consiguieron encontrar la habitación porque se encontraba custodiada por tres gendarmes.

A partir de ese momento, ¿pudieron verle y hablar con él? ¿Recibieron información directa de su estado?
No, en ese momento no les dejaron entrar. Solo informaron a Yolanda de que ya le habían operado. Pero sin ninguna información más, nada. No sabíamos si él había autorizado esa operación. La abogada nos dijo que fuéramos, que estaba grave. Al llegar allí, no nos dejaron verle. No hubo ningún parte, ningún informe. Al día siguiente nos dejaron verle media hora de dos en dos. Ya le fallaba el habla y no coordinaba bien, y estaba enganchado a una máquina que no sabemos si funcionaba.

Jaiki Hadi dice no entender por qué no lo ingresaron en la UCI, ¿les han dado alguna explicación al respecto?
No, los médicos no han querido saber nada. El martes 19 conseguimos hablar con el médico que le operó del corazón y nos acabó confesando que «el estado cerebral de Xabier cuando llegó a mis manos era exactamente el mismo que el de ahora». Esto es, de Fleury a Salpêtrière tuvo que pasarle algo, porque él salió bien, por su pie, de Fleury y a Salpêtrière llegó jodido. Y no fue en la operación de corazón, que, palabras del médico, había salido «perfecta».

El jueves se produce el agravamiento de la situación, ¿qué pasó exactamente?
El jueves 21 pudimos verle una hora cada uno, y el viernes también, y ya vimos que estaba mal, pero estábamos convencidos, porque así nos lo dijeron los médicos, de que se recuperaría, si no totalmente, casi. Y al siguiente jueves, día 28, sin más noticias de por medio, nos llegó que le habían tenido que mover a la UCI de neurología.

De ahí, fallece en apenas dos días. ¿Hay alguna información directa en esas 48 horas por parte del hospital?
Nada de nada. Xabier Lopez Peña estuvo desaparecido 48 horas. Él murió a la 1 de la madrugada del sábado, según afirmaron los médicos, por un derrame cerebral. Ahí nos enteramos, en ese instante, de que la lesión neurológica era un derrame.

¿La familia fue consultada en algún momento por los médicos sobre el tratamiento que se le estaba aplicando en esas horas decisivas?
No, nada, ni una sola consulta.

¿Cómo se enteran de la muerte y hasta qué punto les sorprende?
El día siguiente, sábado a mediodía, su hermana y su abogada tenían visita, y al entrar a la habitación se la encontraron completamente nueva, limpia, y sin gendarmes. Al preguntar, les dijeron simplemente: «Ha muerto». Doce horas desde la muerte hasta enterarse. Si no llegan a ir de visita, no se enteran hasta hoy. Nos sorprendió a todos, nadie esperaba verle muerto.

El Gobierno francés ha echado un manto de silencio sobre el tema, ¿creen que tiene algo que ocultar?
Lo han tratado como a un perro, se lo han cargado, se lo han quitado de en medio. Se han asegurado de que no hable. Él ya avisó a su compañera de que no iba a llegar a declarar en su sumario. Él algo se olía. Yo estuve con él hace tres meses y me dijo: «Yo no me voy a suicidar; si me pasa algo, ya sabéis lo que ha pasado». Y con el ocultismo sobre el caso, da pie a cualquier hipótesis. Creemos que han querido tapar informaciones del proceso negociador 2005-2007.

Los familiares han anunciado iniciativas judiciales, ¿de qué tipo, contra quién, cuál es su objetivo?
Todavía no lo tenemos muy claro, porque falta mucha información, pero lo que está claro es que si no hay información, si no hay partes, hay razones para imputar a los responsables de esto.

Como familiares, ¿qué opinan de la estigmatización que ha sufrido Xabier por parte de algunos medios e incluso algunos políticos?
Al final, ese es el papel de muchos medios de comunicación, intoxicar. Pero Xabier no está ni siquiera imputado en el sumario de la T-4. Se trata de crear esa imagen de él, no existen otros datos. Y respecto al proceso negociador, Xabier siempre decía que Eguiguren, en su documental, solo cuenta una parte de la verdad, omitiendo muchísimas cosas que también ocurrieron en aquellas reuniones en Ginebra y Oslo.

Ha pasado muchos años huido y finalmente en la cárcel, pero ¿cómo lo recuerda la familia? ¿Cómo era Xabier López Peña?
Jatorra, noble, muy fuerte. Le gustaba mucho el deporte. Militante desde muy joven, con mucha cabeza. Era un chaval muy listo, con mucha capacidad para el análisis. Paso 35 años en clandestinidad, el que más de toda la larga historia de ETA, y muchos de ellos sin que la Ertzaintza supiera absolutamente nada de él. Eso no es casualidad.