
Impulsar el decrecimiento energético, de forma justa y sostenible, «sin que tengamos que vivir peor». Esta es la receta propuesta por Iñaki Barcena, miembro de Ekologistak Martxan, para hacer frente al cambio climático, al que muchos culpan de los temporales que golpean las costas de Euskal Herria. Según explicó ayer ante los parlamentarios presentes en la Comisión de Medio Ambiente y Política Territorial de la Cámara de Gasteiz, las personas residentes en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa tienen una gran responsabilidad en la lucha contra el calentamiento global, ya que su consumo energético es superior al de la Unión Europea. «No debemos pensar que no tenemos nada que hacer. Los vascos y las vascas debemos hacer nuestros deberes», añadió tras indicar que, si la CAV ha cumplido los objetivos del protocolo de Kioto, ha sido gracias a la crisis económica, que ha provocado un descenso en la demanda de energía, y no a las medidas implementadas por el Gobierno autonómico.
En este sentido, Barcena censuró el doble rasero del PNV, que anuncia partidas millonarias dirigidas a la lucha contra el cambio climático mientras prioriza la contrucción del TAV. «El TAV se vende como un proyecto que reducirá las emisiones, pero, según los cálculos de algunos economistas ecológicos, harán falta cien años para amortizar el CO2 emitido durante su construcción», afirmó. E insistió en la necesidad de acordar medidas transversales para reducir la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera. «Debemos pensar en cambiar nuestras políticas económicas y en replantearnos la ordenación del territorio, porque creo que tenemos la oportunidad de diseñar una política energética y de transportes que sea plausible y modélica. Y debemos hacerlo. Tenemos que hacer nuestros deberes y no dejar esta tarea para las nuevas generaciones», manifestó el representante de la organización ecologista, que desconfía de los objetivos fijados en el Acuerdo de París, que, entre otras cuestiones, persigue evitar que el aumento de la temperatura del planeta supere los 2 grados. Algo que, a su parecer, supone un «brindis al sol».
Un gran esfuerzo
Esta opinión es compartida por Unai Pascual, que compareció en la misma comisión en representación del Basque Center for Climate Change (BC3). A su parecer, es demasiado tarde para evitar que el aumento de la temperatura no supere los 1,5 grados celsius, y será muy difícil lograr que no pase de los 2 grados. «Habrá que hacer un gran esfuerzo, y requerirá de una gran coordinación», señaló. Y relacionó este aumento de la temperatura con el CO2 acumulado en la atmósfera, donde se apilan más de 500 gigatoneladas.
A este respecto, alertó de que la emisión de 275 gigatoneladas más bastarían para sobrepasar el limite de 2 grados. Algo que podría ocurrir en menos de diez años si la comunidad internacional no toma medidas, ya que anualmente se emiten 40 gigatoneladas de gases equivalentes al dióxido de carbono.
Pascual apostó por modificar el mix energético, otorgando un mayor peso a las energías renovables, para lograr que no se produzca este aumento, que provocaría problemas ecológicos, económicos y sociales. «Se necesita una transformación, porque no tenemos la tecnología necesaria para capturar las emisiones», indicó.
Puede que las medidas económicas incluidas en el Acuerdo de París ayuden a desarrollar las energías renovables. Cabe destacar que el citado documento, ratificado por 195 estados, incluye el compromiso de movilizar 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 para ayudar a los países más desfavorecidos, que gracias a esta aportación podrán acometer medidas de protección frente al aumento del nivel del mar. Dicha cantidad se revisará al alza a partir del año 2025. No obstante, el integrante del BC3 criticó que el acuerdo no es vinculante, por lo que los estados no están obligados a reducir de manera drástica sus emisiones. De todos modos, cada cinco años deberán dar cuenta de los avances logrados y establecer nuevos retos de cara al futuro.
Cuestionado por las medidas a implementar en la CAV, Pascual se mostró favorable a la creación de un órgano interinstitucional, compuesto por políticos y científicos que trabajen codo con codo para reducir las emisiones. Una idea que emana de la Estrategia Vasca de Cambio Climático 2050, en la que Lakua afirma que «si se continúa con las políticas actuales, se alcanzarían reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero del 40 % al horizonte 2050, respecto al año 2005». Señalar que, a nivel internacional, muchas comparativas se hacen con el año 1990, no con el 2005.
Grupos parlamentarios
El parlamentario de EH Bildu Dani Maeztu, que solicitó la comparecencia de Barcena y Pascual, agradeció las explicaciones y denunció que el Gabinete jeltzale ha desarrollado algunas políticas que distan mucho de los objetivos estipulados en la citada estrategia, en clara alusión al TAV y al fracking. «Se toman decisiones que condicionan el modelo territorial».
Desde el PNV, Norberto Aldaiturriaga, que eludió responder a las críticas al TAV, insistió en que la sociedad vasca debe adaptarse al cambio climático. Y el parlamentario del PSE Txarli Prieto criticó a los colectivos ecologistas porque «nadie quiere energías fósiles ni nucleares, pero tampoco las renovables», en alusión a las protestas que suscita la colocación de algunos parques eólicos. El PP no uso su turno de palabra.
Urkullu ignora las críticas al TAV y pide la competencia
Ajeno a la comparecencia del representante de Ekologistak Martxan en el Parlamento autonómico, el lehendakari Iñigo Urkullu, insistió ayer en reclamar a Madrid la trasferencia de los servicios ferroviarios, incluidos los Intercity de la “Y vasca” entre Bilbo, Donostia y Gasteiz.
Según informó Efe, Urkullu, que asistió al acto de presentación de las nuevas unidades del modelo 950 de Euskotren construidas por CAF, afirmó que su Gobierno quiere gestionar los trenes de la línea entre Bilbo y Balmaseda de Feve, los Cercanías de Bizkaia y Gipuzkoa, y los Intercity de alta velocidad entre las capitales de la CAV. En cuanto al desarrollo del ramal guipuzcoano de TAV, el inquilino de Ajuria Enea reiteró que el Gabinete jeltzale tiene voluntad de «asumir más competencias en la gestión de las infraestructuras ferroviarias actualmente gestionadas por Adif».
Cabe destacar que, en el mismo acto, el director general de Euskotren, Imanol Leza, afirmó que la mejora en el servicio de ferroviario de proximidad repercute en la sostenibilidad medioambiental. «Damos grandes pasos hacia esos objetivos que Euskadi se marcaba en la pasada cumbre del Clima de París para conseguir reducir emisiones y conservar el planeta», subrayó. Sin embargo, Lakua sigue apostando por el TAV.GARA

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