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Madrid

Decretan prisión incondicional para los dirigentes de Manos Limpias y Ausbanc

El juez de la Audiencia Nacional española Santiago Pedraz ha enviado a la cárcel al secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad, y el presidente de Ausbanc, Luis Pineda. Imputa al primero delitos de extorsión, amenazas y pertenencia a organización criminal, mientras que a Pineda le atribuye también fraude en las subvenciones, estafa y administración desleal.

En cuanto a los otros tres arrestados que han prestado declaración–el responsable de comunicación Javier Castro Villacañas Pérez, el responsable del Area de Delegaciones de Ausbanc, Angel Garay y el tesorero de Ausbanc Alfonso Solé– el magistrado ha ordenado que comparezcan cada 15 días en las dependencias judiciales, se les retire su pasaporte y se les prohíba abandonar el Estado español.

El Ministerio Público tiene indicios de que todos ellos conformaron desde hace años una trama dedicada a extorsionar a entidades bancarias a cambio de no iniciar acciones legales contra ellas en los tribunales o de no difundir sobre ellas informaciones negativas.

La operación bautizada como Nelson es fruto de una investigación que arrancó el 23 de febrero de 2015, hace más de un año. En el curso de la instrucción se han podido obtener, según las fuentes de la investigación, suficientes indicios de que las personas detenidas utilizaban sus asociaciones, que supuestamente no tienen ánimo de lucro, para su enriquecimiento personal o el de sus allegados.

Según el fiscal, además de extorsionar a los bancos, obtenían fraudulentamente subvenciones y ofrecían «la retirada de la acción penal en algunos procesos previa exigencia de importantes cantidades de dinero», actividades que desarrollaron de forma organizada y prolongada en el tiempo.

Por ejemplo, existirían indicios de que el sindicato Manos Limpias ofreció a La Caixa y el Banco Sabadell retirar la acusación contra Cristina de Borbón en el caso Noós a cambio de cobrar tres millones de euros.