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Otegi emplaza a definir un Estado que proteja a la gente desde los valores comunitarios

El coordinador de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha defendido la necesidad de que la izquierda independentista plantee un orden alternativo que recupere los valores comunitarios que protejan a la gente frente al autoritarismo, y concretar «qué república queremos» porque «tenemos vocación de Estado».

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, en su intervención. (Gorka RUBIO/FOKU)
El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, en su intervención. (Gorka RUBIO/FOKU)

El coordinador de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha defendido la vocación de Estado de la izquierda independentista al clausurar este sábado las jornadas “Merezi duzun herria”, en las que desde ayer han participado más de un millar de personas debatiendo las respuestas a los retos de la próxima década.

Otegi ha subrayado el valor de los valores comunitarios que el capitalismo «ha intentado, y en gran medida ha conseguido, romper».

«La ofensiva brutal del capitalismo sobre los valores comunitarios tiene sus efectos. La gente percibe sus problemas de manera individual, pero la izquierda que quiere cambiar este país también nos debemos mover en cómo le afectan desde el punto de vista colectivo», ha indicado.

Un Estado que proteja a la gente

«EH Bildu es una alternativa que tiene vocación de Gobierno, pero también vocación de Estado», ha subrayado el coordinador de EH Bildu al destacar, a su vez, la necesidad de «un Estado que proteja a la gente».

A este respecto, ha indicado que «la pandemia ha dejado claro que los estados están de regreso» y nos ha puesto «frente a un espejo, frente a nuestros límites».

«¿Cuántas veces nos han dicho que en tiempos de globalización ya no tienen sentidos los estados?», se ha preguntado Otegi, que ha hecho referencia a la lucha entre «los grandes estados europeos que se robaban las vacunas en aeropuerto de Singapur» a pesar de esa globalización.

Otegi ha señalado que, tras el auge del individualismo y las críticas furibundas a los valores comunitarios no es tan optimista como quienes creen «que las masas populares han percibido el riesgo y van a apostar por la transformación radical», reconociendo que «mucha gente piensa que el regreso a la antigua normalidad es lo mejor que nos puede pasar».

Para el líder soberanista, «es cada vez más evidente que hay una dicotomía por la que hay tomar partido hasta mancharse: Vida o capital, autoritarismo o libertad». 

Ofrecer un orden alternativo

A su juicio, en ese debate la izquierda tiene que recuperar el relato –frente a posturas que se tienen por «antisistema» pero presentan la paradoja de apostar por el autoritarismo– y «ofrecer un orden alternativo frente al autoritarismo, ofrecer seguridades».

«La gente atrapada por el individualismo necesita la colectividad. Necesita sentirse protegida, tener una misión colectiva, identificarse con su comunidad», ha remachado.

Por ello, ha situado la labor de la izquierda indpendentista en transmitir ese orden para ver protegidos sus dierechos sociales, culturales e institucionales.

«Qué república queremos»

«No solo decimos que queremos la republica», destacando que los diferentes paneles de debate de las jornadas de EH Bildu se ha abordado «qué clase de república queremos. Cual es el modelo energético, de seguridad, de policía, de sanidad, de ciudados, lingüístico, de relaciones internacionales,...»

«Debemos ofrece a este pueblo proyectos materiales, en un diálogo constructivo, y con una participación que nunca debería acabar para abordar un verdadero debate nacional El indpendentismo necesitan hacerlo con urgencia», ha subrayado.

Otegi ha finalizado su intervención y las jornadas que se han desarrollado de forma telemática haciendo referencia a un comentario de Txomin Iturbe, de cuyo fallecimiento se ha cumplido este sábado el 34 aniversario, en el que recordaba unas palabras de Juanjo Etxabe, cuando se encontraban refugiados en Lapurdi, y en las que este señalaba que «sé que dentro de doscientos años habrá lucha de clases pero ¿dónde estará Euskal Herria dentro de doscientos años?».

En esten sentido, ha aclarado que al hacer proyectos y presentar alternativas como en estas jornadas, «haríamos mal si no tenemos en cuenta que somos un barrio de una metrópoli, de 2,5-3 millones de personas, que vivimos en un pueblo dividido, en una nación negada y en un pueblo que tiene su identidad en peligro. Si no nos orientamos por ahí al hacer proyectos, andaremos cojos o tuertos».

Por eso ha insisitdo en que «hemos probado una gran capacidad para hablar de todas estas cosas, pero tienen un sentido más transformador si se unen con un proyecto nacional», porque «tenemos vocación de Gobierno, sí pero también vocación de Estado», ha concluido.