
Una inquietante película de terror argentina que se destacó en la última edición del Festival de Sitges. Revela en su estructura una amalgama de influencias que evocan la esencia de John Carpenter en ‘En la boca del miedo’, elementos de H.P. Lovecraft y hasta un toque de Sam Raimi.
El cineasta Demián Rugna logra crear una obra angustiante que se edifica con una hábil economía de elementos narrativos y con su ritmo frenético.
La trama sigue a Pedro (interpretado por Ezequiel Rodríguez), un trabajador rural que, junto a su hermano, descubre a un hombre en avanzado estado de descomposición. En el cadáver moribundo reside la amenaza de un mal capaz de desencadenar muerte y locura a su paso, sumergiendo a los personajes en una experiencia terrorífica.

Lateralidad, un tema desconocido pero crucial en el aprendizaje de las niñas y niños

El PNV defiende a Imaz y el PP lo elogia tras doblegarse ante Trump y una pintada en Zumarraga

Guardia Zibilak Altsasuko gaztetxearen eta Udalaren aurka egin du, zazpi kontzertu aitzaki

Dos paradas de Marrero en los penaltis dan el pase a la Real ante Osasuna en un partido agónico

