
Las competencias exclusivas forales están «desapareciendo prácticamente» y «se impide que los poderes territoriales puedan establecer políticas propias en ámbitos materiales coherentes y completos». Así lo ha manifestado Iñigo Urrutia, profesor de la UPV-EHU que ha comparecido en la ponencia de estudio de la Lorafna en el Parlamento navarro, a propuesta de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. La apelación a «la igualdad» o al «interés general» es una excusa para limitar competencias.
Urrutia –que también compareció, a instancias de EH Bildu, en la ponencia creada en el Parlamento de Gasteiz– ha destacado que el «balance de la situación no resulta positivo desde la perspectiva del autogobierno, ni desde la base de la configuración constitucional de la autonomía política».
«La autonomía no tiene naturaleza únicamente administrativa, sino también política. Las realidades forales están quedando diluidas», ha subrayado.
«El autogobierno no ha de concebirse como un fin en sí mismo, sino como un instrumento que ha de estar al servicio de la ciudadanía», ha destacado, por lo que ha reclamado que «se ha de mejorar la calidad del autogobierno y se ha de ser consciente de que el terreno perdido ha sido notable».
Para ello, ha propuesto que se establezca «un ámbito perfectamente delimitado de responsabilidad y, en segundo lugar, establecer mecanismos para evitar que la autonomía política se degrade».
En este sentido, Urrutia ha señalado que «el correcto encaje de las realidades de base foral en el marco constitucional español pasa, entre otras cuestiones, por redefinir el actual sistema competencial, mediante un sistema de garantías y salvaguarda de las competencias propias en una relación bilateral, de base foral, entendida como la capacidad de negociación inter pares, mediante un nuevo marco jurídico de relación que lo atienda correctamente». En esta línea, propone un cambio cualitativo en el modelo de relaciones entre Nafarroa y el Estado español.
Este modelo, según Urrutia, debería articular «una nueva forma de relación política singular y bilateral» entre Nafarroa y el Estado, basada en la actualización del régimen foral, que garantizaría «la plena disposición de ciertas materias competenciales» junto a «un sistema de garantías, de carácter bilateral, de haber competencia y con un sistema especial de resolución de conflictos».
«Concierto o convenio político»
En este sentido, plantea la idea de «concierto o convenio político», trasladar la regularización existente en el ámbito de la fiscalidad al ámbito político.
«Los principios de relación debieran reflejar una nueva cultura del autogobierno, basada en el reconocimiento de la singularidad foral, en clave asimétrica, y un nuevo sistema de gestión del reparto competencial en clave de cooperación. No se trata únicamente de la configuración singular de ciertas materias competenciales, sino principalmente de posibilitar la participación, en clave de cooperación, en los procesos normativos del Estado y de la CFN de forma recíproca, articulándose los mecanismos necesarios», ha añadido.
Esta relación debería basarse en el reconocimiento mutuo, lealtad y el respeto institucional, así como la bilateralidad. La subsidiariedad, la cooperación y la colaboración.
Entre las propuestas concretas planteadas por Urrutia se encuentra la instauración de un Tribunal de Asuntos Forales, en el que se abordarían los desencuentros sobre competencias entre Nafarroa y el Estado español, asumiendo competencias que actualmente corresponden al Tribunal Constitucional.
Posición de los partidos
Marta Álvarez (UPN) se ha mostrado de acuerdo con el diagnóstico de Urrutia, «no tanto con las propuestas». En este sentido, ha señalado que «defender las competencias es más importante que reclamar nuevas», coincidiendo en que ha habido una erosión competencial. En cualquier caso, Álvarez ha subrayado que su formación no cuestionará nunca las sentencias del Tribunal Constitucional.
Inma Jurío (PSN) ha calificado de «ambiciosa e interesante» la propuesta de Urrutia, aunque ha advertido que «dibuja un modelo que excede de nuestras competencias, ya que exigiría modificación de legislación estatal». Asimismo, ha señalado que «no hay que crear un conflicto de lealtades con el Estado» y ha llegado a calificar de «quimera» la propuesta «por toda la maquinaria que hay que mover, especialmente en el Estado».
Para Adolfo Araiz (EH Bildu), es una realidad la erosión competencial y ha coincidido con Urrutia al señalar que «el Estado prácticamente límites, no existen ya competencias exclusivas», recordando las leyes navarras impugnadas por el Constitucional. El portavoz de EH Bildu ha criticado a la del PSN por calificar de «quimera» la propuesta, destacando que actualmente «hay una ventana de oportunidad en el Estado» para acometer reformas.
Pablo Azcona (Geroa Bai) ha coincidido con el análisis de Urrutia sobre la erosión competencial, ha destacado que «una de las garantías sería que la bilateralidad fuera de verdad» y ha reclamado «lealtad del Estado hacia Navarra».
Irene Royo (PP) ha calificado de «visión platónica» el planteamiento de Urrutia sobre las competencias y ha añadido que su formación es «defensora del autogobierno, pero en equilibrio con el marco constitucional y europeo».
Carlos Guzmán (Contigo-Zurekin) ha mostrado interés sobre los conceptos de convenio o concierto político y el Tribunal de Asuntos Forales. Además, ha destacado que su grupo aboga por superar la actual arquitectura constitucional para avanzar hacia un república federal que incluya el autogobierno navarro.

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