
En el acto de apoyo al cine argentino hoy en el Kursaal, en el que han participado el director de Zinemaldia, José Luis Rebordinos, y un amplia representación de directores, actores y productores argentinos que participan en la edición de este año, María Alche –quien en 2023 ganó la Concha de Plata al mejor guión y protagoniza la cinta ‘Cuando las nubes esconden las sombras’– Lola Arias –directora de ‘Reas’– y Maricel Alvárez –actriz protagonista de ‘La llegada del hijo’– han remarcado que en la edición actual, Argentina «está representada por 26 películas y proyectos en diferentes secciones. Estas obras no solo recorrerán el mundo sino que también abrirán un espacio para el diálogo entre distintas culturas».
«Esta significativa presencia es el fruto de políticas cinematográficas que a través del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) fomentaron activamente nuestra actividad audiovisual. Sin embargo, actualmente nos enfrentamos a una parálisis absoluta, hiriendo de muerte al cine», han denunciado.
Han advertido de que en la próxima edición de Zinemaldia «no habrá 26 películas, probablemente haya cinco, dos o ninguna. Imaginemos lo que eso significa».
«Al igual que la ciencia, la universidad pública, jubilados, el cine es una moneda de cambio más en una guerra cultural. Día a día se hace más difícil acceder a las cosas más elementales, generando hambre, ignorancia».
«Esto es parte de la agenda de un Gobierno neoliberal que intenta promocionar como libertad la destrucción de nuestra memoria y soberanía cultural. La cultura, la salud y la educación son derechos fundamentales. Es tarea del Estado proporcionar condiciones necesarias para la creación y producción de bienes culturales», han destacado.
«Alzamos nuestra voz en defensa de nuestra identidad»
«Estamos alzando nuestra voz en defensa de nuestra identidad y nuestros derechos; la lucha por el cine argentino es una lucha por nuestros derechos», han exclamado entre aplausos.
Por su parte, en la declaración leída por su director, José Luis Rebordinos, la dirección de Zinemaldia subraya que «como manifestación cultural que es, no puede permanecer al margen del desmantelamiento de una cinematografía nacional por parte de un gobierno que, además, justifica una dictadura militar que asesinó a miles de ciudadanos».
Muestra su solidaridad con «la industria cinematográfica argentina ante la situación excepcional que vive con la paralización de muchos de sus proyectos, el vaciado de contenido el INCAA y con las medidas que este Gobierno está tomando que ponen en peligro el desarrollo no solo de su cinematografía, sino también de otras manifestaciones de su cultura».
Remarca también que «este apoyo no significa ninguna intromisión en la política de Argentina».
«Durante años hemos colaborado con un INCAA que ha tenido diferentes colores políticos perteneciendo a gobiernos conservadores y liberales o a otros de tipo peronista. Con todos ellos, y con sus características propias que a la ciudadanía argentina corresponde definir, la industria argentina ha conseguido desarrollarse con normalidad y ser una de los más importantes de América Latina, mostrando una imagen positiva del país y siendo un motor económico del mismo», ha señalado Rebordinos.
El director de Zinemaldia también ha tenido palabras para la situación de Venezuela, denunciando que «la mayor parte del cine venezolano se está haciendo desde el exilio con unas condiciones muy complicadas».
Gil Lavedra (‘Traslados’): «Hoy casi no se está filmando en Argentina»
En el marco de esta jornada de apoyo, Zinemaldia estrena el documental del director argentino Nico Gil Lavedra ‘Traslados’, sobre los vuelos de la muerte durante la dictadura. En entrevista a NAIZ, expresa su preocupación por la situación actual y los recortes del Gobierno de Javier Milei.
«Hoy casi no se está filmando en Argentina. Solo pueden filmar o los que tienen medios privados o plataformas con mucho apoyo, pero la realidad es que el INCAA está medio paralizado. Seguramente que tendría cosas para mejorar; todo organismo estatal es mejorable pero es muy hipócrita decir que por hacer películas estamos quitándoles el dinero a los pobres. Yo sé que hay muchísima gente pobre. Pero la plata que tiene el INCAA proviene de todas las películas que van al cine, no del Gobierno», subraya.
«Es de ignorantes lo que nos dicen que por hacer películas que, según ellos no ve nadie, terminamos quitándoles la comida a los niños que son pobres», reitera.
Gil Lavedra considera que «por supuesto que hay películas de todo tipo y color, pero todas son necesarias. La vida de una película es muy larga; empieza en festivales, después se va a salas de cine, a plataformas, a canales de televisión, pirateados en Youtube…»
E incide en que «a través de las películas también se termina contando la identidad de un país y de un pueblo».
Asimismo, agradece este espacio que Zinemaldia da al cine argentino, que «siempre ha estado muy presente en San Sebastián y en otros grandes festivales como Venecia, Cannes. Nuestro cine es súper importante afuera, porque funciona. Nuestro cine es bueno, se consume».
«El Estado tiene que encontrar la manera de apoyar nuevas voces, nuestra cinematografía. Se necesita un Estado presente. Es muy difícil que sin el Estado haya cultura», concluye.
Leonardo Sbaraglia: «Tenemos un cine del cual nuestros gobernantes y el presidente deberían sentirse orgullosos»
Por su parte, el acto argentino Leonardo Sbaraglia, presente en el acto de apoyo y quien compite en la Sección Oficial con la película ‘El hombre que amaba los platos voladores’, ha remarcado que «tenemos un cine del cual nuestros gobernantes y el presidente deberían sentirse orgullosos pero la voluntad política está siendo ciega».
«Lo último que queremos es hablar de política en una conferencia de prensa sobre nuestra película, pero se ha generado un escenario de conflicto que nosotros no iniciamos», ha señalado en la presentación de la película.
Ha advertido de que «no es solo el cine argentino el que está en peligro, sino todo el país. El cine va a encontrar su manera, vivimos una crisis tremenda en 2001 y la cultura siempre ha encontrado infinitas maneras de resistencia».
Diego Lerman: «Incertidumbre total y parálisis»
A su lado, el director de la cinta, Diego Lerman, lamenta que «la situación del cine argentino es de incertidumbre total, de parálisis y de tristeza e impotencia».
«Somos una generación que crecimos con la ley del cine y al ver este ataque sistemático y violento intentamos defendernos con nuestras películas pero desde la convicción de que vamos a seguir haciendo cine, no sé de qué manera».

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