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Francotiradores matan a dos palestinos en Rafah, entre ellos un niño, pese al alto el fuego

Francotiradores israelíes han matado a dos gazatíes, entre ellos un niño, en la ciudad de Rafah, al sur de la Franja de Gaza, a pesar del alto fuego. Los palestinos han encontrado ya 92 cuerpos en la búsqueda de 11.000 desaparecidos bajo las ruinas de las ciudades destruidas. 

Palestinos, con sus pertenencias, entre las ruinas de Rafah.
Palestinos, con sus pertenencias, entre las ruinas de Rafah. (Bashar TALEB | AFP)

Francotiradores israelíes han matado este lunes a dos gazatíes, entre ellos un niño, en la ciudad de Rafah, al sur de la Franja de Gaza, según ha informado la agencia oficial de noticias palestina, Wafa, que cita a fuente médicas, en medio de alto el fuego en vigor desde el domingo.

Horas antes, Wafa también había informado de que otros ocho palestinos, entre ellos varios niños, resultaron heridos en dos diferentes incidentes: uno tras el bombardeo de un dron, y otro tras la explosión de un «objeto sospechoso dejado» por las tropas israelíes en la ciudad fronteriza con Egipto.

El Ejército israelí confirmó esta acción al afirmar que «se identificó a varios sujetos sospechosos que suponían una amenaza contra los soldados que operaban en varias zonas de Rafah de acuerdo con los términos del acuerdo de alto el fuego. Los soldados respondieron con fuego contra ellos».

El acuerdo firmado entre Israel y Hamas de alto el fuego contempla tres fases, de las cuales la primera arrancó ayer y estipula el cese de los ataques y combates en la Franja por un período de 42 días, en el que se intercambiarán gradualmente 33 rehenes cautivos en el enclave por cerca de 1.900 presos palestinos.

Búsqueda de cuerpos bajo los escombros

Con el alto el fuego, los palestinos han comenzado la búsqueda de unos 11.000 cuerpos enterrados bajo los escombros de los miles de edificios destruidos en Gaza y según la Defensa Civil gazatí, al menos se han recuperado ya 97 cadáveres desde el domingo, sobre todo en Rafah.

Los residentes de Rafah intentan volver a la que era su ciudad, pero no quedan infraestructuras básicas. Nueve hospitales y centros médicos de la ciudad han sido completamente destruidos, al igual que cuatro de sus escuelas, mientras que otras se han visto afectadas por los ataques.

La ciudad sureña, que llegó a albergar a más de 1,5 millones de palestinos desplazados por la guerra hasta que las tropas israelíes entraron en la ciudad el 6 de mayo, se ha convertido en una amalgama de escombros que hace difícil a sus antiguos residentes reconocer cuáles pertenecen a su vivienda.

Abu Abed, un dentista 53 años, pudo volver a su casa después de nueve meses y encontró fue una pila de escombros entre los que se atisban algunas fotos familiares, prendas, y los restos de un jardín que plantó con sus propias manos.

Abed asegura que tardó 25 años en terminar su hogar: «Con nuestras manos y nuestra sangre construimos esta casa y la volveremos a construir».

Junto al corredor de Filadelfia, la línea divisoria entre Gaza y Egipto y uno de los elementos de disputa entre las partes durante las negociaciones del alto el fuego, la devastación es aún mayor: el Ayuntamiento asegura que el 100% de las viviendas están destruidas en una franja de unos 9 kilómetros con una profundidad de entre 500 y 900 metros.

 

La ciudad devastada de Rafah. (Omar ASHTAWY | Zuma Press-EUROPA PRESS)

Israel prepara una fuerte ofensiva en Cisjordania

Pese al alto el fuego, el peligro para los palestinos no desaparece. El jefe del Ejército israelí, Herzi Halevi, ha instado este lunes a los militares a prepararse para lanzar «operaciones significativas» en Cisjordania.

Halevi prevé nuevos despliegues en Cisjordania «en los próximos días», según ha explicado para «prevenir» incidentes y «atrapar a los terroristas» antes de que puedan atentar contra la población civil

Asimismo, el alto mando militar ha abogado también por «formular planes para la continuación de los combates tanto en la Franja de Gaza como en Líbano». Las autoridades israelíes han advertido en ambos frentes de que se «reservan el derecho» de tomar medidas si consideran que se violan los actuales compromisos de tregua.

Este lunes ya se ha desplegado un gran número de fuerzas israelíes en una incursión en la ciudad de Azzun, situada al este de Qalqilya, donde han acorralado y detenido a decenas de personas, en una operación que sigue a nuevos pogromos de colonos contra la población palestina en la noche del domingo.

El Ejército israelí y los colonos han matado a más de 850 personas en Cisjordania desde l7 de octubre, avanzando además en la ocupación de tierras y la expulsión de palestinos.

Ayuda

Al menos 310 camiones de ayuda humanitaria, así como doce de combustible, han entrado este lunes desde Egipto a la Franja de Gaza en lo que va de jornada del segundo día del alto el fuego en el enclave palestino, informaron fuentes oficiales.

El domingo, durante el primer día de la tregua, un total de 630 camiones con ayuda humanitaria entraron en Gaza, la mitad de ellos hacia el norte del enclave, según el subsecretario general de la ONU para Asuntos humanitarios y coordinador de emergencias, Tom Fletcher.

Se espera que esa cifra también se alcance hoy, en cumplimiento del acuerdo de alto el fuego, después de que durante meses Israel haya estado impidiendo el tránsito de camiones con innumerables trabas logísticas, cuando no con ataques directos.

Ahora la ayuda se enfrenta a la dificultad de repartirla entre montañas de escombros y artefactos sin explotar diseminados por Gaza, llegar a cientos de miles de desplazados y hacerlo sin gran parte de los efectivos que garantizaban el reparto, a los que Israel ha matado.

La reconstrucción bajo amenaza

«Gaza, con su gran pueblo y su voluntad inquebrantable, se levantará de nuevo para reconstruir» lo que los bombardeos israelíes han destruido, afirmó Hamas en un comunicado, en el que añadió que estos esfuerzos continuarán «hasta que la ocupación sea derrotada y se establezca un Estado palestino con Jerusalén como su capital».

Este esfuerzo sigue amenazado, como constató el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en su felicitación a Donald Trump por su investidura como presidente de Estados Unidos, asegurando que espera trabajar con él para lograr «el retorno de los rehenes restantes, destruir las capacidades militares y el mandato político de Hamas en Gaza».

De no cumplir estos objetivos, las autoridades israelíes aseguran que continuarán la agresión a Gaza en lugar de extender el alto el fuego hacia su segunda fase, que implica el cese definitivo de las hostilidades.