
Thriller de venganza basado en hechos reales y estrenado en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, narra la historia de Hamid (Adam Bessa), un joven sirio que, tras salir de la prisión militar de Saydnaya, se refugia en Estrasburgo. Hamid forma parte de un grupo secreto que se dedica a perseguir a dirigentes fugitivos del régimen. Esto lo lleva a seguir la pista de un hombre que en el pasado fue su torturador.
Es una película trepidante que explora el trauma y la lucha por la redención en clave de cine de género, reflejando la realidad social de un país marcado por la guerra. Todo a través de una puesta en escena que, lejos de recaer en tópicos sensacionalistas, asume la distancia necesaria e infunde tensión en cada secuencia, resultando en una denuncia política contundente.
Es la primera película e ficción que dirige Jonathan Millet, director acostumbrado a rodar documentales en los lugares más peligrosos; por lo que no sorprende que se haya querido basar en una situación real para este largometraje.

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