
A sus 91 años, el ganador del Óscar a la Mejor Película de habla no inglesa por ‘Z’ (1969) presentó en la Sección de Oficial de Zinemaldia una nueva perspectiva sobre un tema complejo como la muerte.
En un diálogo amistoso y apasionado, el médico Augustin Masset y el escritor Fabrice Toussaint se enfrentan cara a cara, uno con el final de la vida de sus pacientes, y el otro con su propio destino. Llevados por un torbellino de visitas y encuentros, ambos se embarcan en un sensible viaje entre el humor y el llanto: una aventura humana en el corazón de todas nuestras vidas.
En este recorrido, entre momentos de alegría y tristeza, los dos descubren lo complejo de la condición humana, afrontando la certeza del final, pero además agradeciendo las experiencias que han podido vivir.
Con una mirada íntima y contemplativa, la película nos propone una reflexión sobre la vida, la muerte y los vínculos que forjamos en nuestro recorrido. Se trata de una travesía profundamente humana, que nos recuerda que toda existencia, por insignificante que pueda parecer, posee un valor incalculable, y que, en última instancia, todos transitamos un camino común, atravesado por la incertidumbre, el amor y el dolor.

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