
Desde este mismo martes, Lakua ya comenzará a gestionar toda una serie de funciones y servicios relacionados con los permisos de trabajo para extranjeros, tras el traspaso negociado con el Gobierno español.
En concreto, se encargará de tramitar las autorizaciones de trabajo para personas extranjeras que vayan a desarrollar su actividad en la CAV, incluidas las contrataciones «de temporada».
También asume la gestión colectiva de contrataciones en origen, en lo que se refiere a trámites de carácter laboral, y verificará el cumplimiento de los requisitos del contrato o contratos para obtener el arraigo sociolaboral, así como la validez de la formación para conseguir el arraigo socioformativo.
La legislación sobre las autorizaciones de trabajo a extranjeros seguirá en manos del Estado, que también decidirá sobre la orientación de las ofertas a determinados países y la relación con las autoridades de estos en la gestión colectiva de contrataciones en origen.
La transferencia a la CAV de estas funciones supondrá también el traslado de cuatro puestos de trabajo vacantes de personal funcionario: dos en Bizkaia, uno en Araba y otro en Gipuzkoa.
Según datos de 2024 del Instituto Vasco de Estadística, Eustat, en la CAV residen 217.489 personas de nacionalidad extranjera, un 9,9% del total de la población, y el 14,7% de ellas se encuentra en situación de desempleo.
Más de 5.000 personas han recibido formación en el Instituto Vasco de Empleo Público, Lanbide, sin poder incorporarse al mercado laboral por falta de documentación. Esta competencia va a servir para completar los itinerarios de acogida de las personas migrantes y facilitar su integración y «agilizar los permisos de residencia que emite el Gobierno», según valoró en su momento Lakua.

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