Ondo girotuta iritsi dira kofradiak Flamenkara.
Ondo girotuta iritsi dira kofradiak Flamenkara. (Gorka Rubio | Foku)
Kainokadaren eztanda, agerikoa irudian.
Kainokadaren eztanda, agerikoa irudian. (Jon Urbe | Foku)
Pentsiodunak eta Ezkila Kapitaina, lehorreratzeko unean.
Pentsiodunak eta Ezkila Kapitaina, lehorreratzeko unean. (Gorka Rubio | Foku)
Jaia eta aldarrikapena, uztarturik.
Jaia eta aldarrikapena, uztarturik. (Gorka Rubio | Foku)
Erraldoiak eta buruhandiak, batera eta bestera Alderdi Ederren.
Burrunba itzela atera du kainoiak. (Jon Urbe | Foku)
Galerna usaina zabaldu da une batez.
Galerna usaina zabaldu da une batez. (Gorka Rubio | Foku)
Konfeti dantza ekitaldi ofizialean.
Konfeti dantza ekitaldi ofizialean. (Jon Urbe | Foku)
Erraldoiak eta buruhandiak, batera eta bestera Alderdi Ederren.
Erraldoiak eta buruhandiak, batera eta bestera Alderdi Ederren. (Jon Urbe | Foku)
Pentsioak igotzearen aldeko Herri Ekimen Legegilerako bildutako sinadura kopurua erakutsi dute.
Pentsioak igotzearen aldeko Herri Ekimen Legegilerako bildutako sinadura kopurua erakutsi dute. (Gorka Rubio | Foku)
‘Holi fest’ kainokadaren ostean Bulebarrean.
‘Holi fest’ kainokadaren ostean Bulebarrean. (Jon Urbe | Foku)
Izaro Izu

Banco de Alimentos, pensiones, Mali... la fiesta en Donostia empieza muy solidaria

Las dos caras de la Aste Nagusia donostiarra han coincidido este año en solidaridad y componente social. Mientras el Banco de Alimentos y la asociación de Amara Berri lanzaban el cañonazo oficial, Donostiako Piratak encomendaba su txupinazo, con gusto, a los pensionistas, a modo de reconocimiento.

Con apenas media hora de diferencia y en dos recintos muy cercanos, dos estruendos han puesto en marcha la Aste Nagusia donostiarra, en versión oficial y popular. A las 19.00 se ha lanzado el cañonazo a los sones del ‘Artillero’ en Alderdi Eder, y a las 19.30 se ha disparado el txupinazo en La Flamenka. Ambos han competido esta vez en contenido solidario y social, puesto que en el Ayuntamiento han sido protagonistas el Banco de Alimentos de Gipuzkoa y la asociación vecinal Amara Berri (y con ello indirectamente los exiliados malienses), y en el puerto, los y las pensionistas.

El día estaba más de playa que de otra cosa, de modo que en Alderdi Eder no ha habido mucha asistencia, o quizás simplemente este acto necesite que alguien le dé una vuelta para hacerlo más atractivo. Palidece mucho comparado con lo que se ve en la Plaza del Ayuntamiento de Iruñea, la de Baiona, la Virgen Blanca de Gasteiz y la del Arriaga de Bilbo en sus estallidos festivos. Más vale que a diez minutos del inicio han aparecido los gigantes y cabezudos trayendo tras sí a algunos cientos de festazales más.

Mientras la Cofradía Vasca de Gastronomía preparaba el cañón para el momento cumbre, la txaranga Joselontxos, los tamborreros y los dantzaris han ido animando a la concurrencia. Y los representantes del Banco de Alimentos y del auzo elkartea de Amara Berri han subido a la tarima para entonar el ‘Artillero dale fuego’. En el caso de la asociación vecinal, con mejor cuerpo después de que se haya encontrado una solución habitacional en Oñati para los 50 malienses que han pasado dos meses en el barrio. El miércoles dieron la última voz de alarma sobre su situación, avanzando que acudirían al cañonazo pero «con poco espíritu festivo», y Ayuntamiento y Diputación tomaron cartas en el asunto finalmente.

Las pensiones se defienden... y se celebran

Onintza Mokoroa ha prendido la mecha del modo que se viene haciendo desde 1993 y con ello se ha iniciado oficialmente una fiesta que no parará hasta medianoche del próximo sábado. Donostiako Piratak apurará un día más allá, hasta Irrikitaldia en la tarde del domingo.

Realmente la fiesta pirata también ha empezado antes que la oficial, porque muchas cofradías han calentado el ambiente con comidas en sus barrios y txokos, antes de juntarse en La Flamenka con Ezkila Kapitaina y Matti. Esta vez Donostiako Piratak ha materializado una intención que tenía en mente hace varios años: homenajear al movimiento de pensionistas por sus luchas de lucha continua.

‘Ongi etorri piraten gune askera’; es así como da la bienvenida La Flamenka a quienes allí se acercan estos días. Por ahí han pasado los pensionistas con una pancarta que llevaba un número voluminoso: 145.152. Son todas las firmas que han recopilado en los últimos meses para su Iniciativa Legislativa Popular en búsqueda de un complemento para las pensiones, registradas ya en el Parlamento de Gasteiz.

Los protagonistas de este cohete de 2025 han hecho un canto a la lucha intergeneracional: «Todos juntos tenemos algo que no nos pueden quitar; la lucha por la justicia social nos da fuerza y energía. No queremos caer en la indiferencia ni en el individualismo, esto es lo que da sentido a nuestra vida».

Donostiako Piratak tiene claro que en la lucha de estos pensionistas se juega el futuro de las generaciones jóvenes, y de ahí el agradecimiento. A los mayores les han tomado el relevo voces más juveniles para recordar en qué consiste el modelo festivo que tiene como epicentro el puerto. «Queremos una ciudad libre, rebelde y traviesa. Por eso este año también vamos a abordar Donostia».

Ezkila Kapitaina ha subrayado que el programa preparado es amplio y paritario. «Aunque no todos estemos, hacemos las fiestas para todos». Ha destacado el impulso al euskara y al feminismo. Y nadie se ha olvidado del drama que se vive en la castigada Gaza: «Stop genozidioa, gora Palestina libre!», ha sido el grito coreado por toda la Flamenka. Los pensionistas también han cargado contra «la crueldad del Estado sionista: la historia os juzgará».

Luego el cohete ha rasgado un cielo que empezaba a amenazar galerna, con el viento soplando cada vez más fuerte, y la algarabía se ha desatado, entre gritos de «Pensionistak aurrera!».

Sin novedades con los fuegos

Por otro lado, las prefiestas siempre traen consigo sus polémicas y debates, y en esta ocasión lo más comentado ha sido la petición de un abogado a la Fiscalía de que se suspendan cautelarmente los fuegos artificiales por incumplimiento de la Ley de Bienestar Animal. El alcalde, Eneko Goia, ha explicado que no hay novedad alguna al respecto pero que le parecería «una pasada» que se adoptara alguna prohibición, y más aún cuando los fuegos artificiales se lanzan por igual en otras muchas ciudades vascas, por lo que sentaría un precedente generalizable.