
Por estar «bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público», en referencia a su relación con el caso Epstein, el expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, ha sido detenido este jueves en la finca de Sandringham por la Policía británica, según ha anunciado la BBC.
La Policía del Valle del Támesis, fuerza policial a la que pertenece Windsor, ha indicado en un comunicado, sin citarle por su nombre, que «como parte de una investigación, ha sido arrestado un hombre de Norfolk en la sesentena por sospechas de mala conducta en un cargo público». «Se están llevando a cabo registros en direcciones de Berkshire y Norfolk», ha agregado.
Explicaba en su comunicado que «el hombre se encuentra bajo custodia. No identificaremos al arrestado, según normas nacionales. Recuerden que este caso está activo, así que debe tenerse cuidado con cualquier publicación para evitar un desacato». La Policía ha realizado esta afirmación después de que la cadena de televisión británica BBC señalara que el detenido era el antiguo príncipe de Inglaterra y hermano del rey Carlos III.
Oliver Wright, de la Policía del Valle del Támesis, ha resaltado que «tras una evaluación exhaustiva, ha sido abierta una investigación sobre esta denuncia de mala conducta en un cargo público». «Es importante proteger la integridad y objetividad de nuestra investigación, mientras trabajamos con nuestros socios para investigar este supuesto delito», ha manifestado.
«Entendemos el importante interés público en el caso y facilitaremos actualizaciones en el momento apropiado», ha zanjado.
La detención ha tenido lugar el mismo día en el que Andrés cumple 66 años y varios medios británicos han publicado fotografías del momento en que varios coches policiales llegaban Wood Farm, una casa de campo ubicada en los terrenos de la mansión de Sandringham, al este de Inglaterra, para arrestarle.
La detención llega semanas después de que la familia real británica iniciara el proceso formal para retirar los títulos de Andrés, expulsado asimismo de la mansión en la que residía en Windsor, al oeste de Londres, en una actuación que fue defendida como «necesaria» a pesar de que continuaba negando las acusaciones en su contra.
El propio Andrés anunció en octubre de 2025 que renunciaba a sus títulos, entre ellos el de duque de York, al considerar que «las continuas acusaciones» en su contra «distraían» del trabajo del rey y de la familia real. Ya en 2019 anunció que abandonaba sus actividades públicas debido al escándalo
Starmer: «Nadie está por encima de la ley»
Su arresto ha coincidido con unas declaraciones del primer ministro, Keir Starmer, en las que ha afirmado que «nadie está por encima de la ley» al referirse al caso del pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein, aunque no ha querido decir si Andrés Mountbatten-Windsor debería presentarse voluntariamente a la Policía.
El expríncipe Andrés, a quien su hermano le retiró todos los títulos nobiliarios, es centro de un gran escándalo en Gran Bretaña por sus pasados vínculos con Epstein y tras desvelarse unos correos que muestran que, al parecer, compartió con el pederasta documentos sensibles del Gobierno hace unos años.
Starmer ha señalado este jueves a la cadena BBC que la ley debe «aplicarse en este caso de la misma manera que en cualquier otro».
Los papeles de Epstein han sacado a la luz que el multimillonario, fallecido en prisión en 2019, traficó con niñas y jóvenes con fines de explotación sexual, y han revelado parte del alcance de sus contactos con ricos y famosos. Sobre ello habló recientemente Valeria Chomsky, pareja de Noam Chomsky, señalando que «sin saberlo, abrimos una puerta a un caballo de Troya».
Preguntado por si creía que Andrés debería hablar voluntariamente con las autoridades, Starmer ha respondido: «Creo que es un asunto que compete a la Policía. Ellos llevarán a cabo sus propias investigaciones, pero uno de los principios fundamentales de nuestro sistema es que todos son iguales ante la ley y nadie está por encima de ella».
Varias fuerzas policiales británicas evalúan actualmente el movimiento del avión privado de Epstein en distintos aeropuertos de Gran Bretaña, para intentar averiguar si fue utilizado por el magnate para traficar con menores de edad.
La fallecida Virginia Giuffre afirmó en 2014 que fue traficada a Gran Bretaña por parte de Epstein y su pareja Ghislaine Maxwell cuando ella era menor de edad.

Pello Reparaz y Amaia Romero, juntos como ‘dantzaris’ en el último mural de LKN en Madrid

Evacuados los pasajeros del Metro en Leioa tras explotar la batería de un móvil

Buscan en el río Bidasoa a un hombre de Irun de 32 años tras una persecución de la Ertzaintza

«Las pantallas están agravando las enfermedades mentales y haciéndolas más comunes»
