Los Planetas lanzan ‘El rey de España’, una visión etílica y cínica sobre el monarca emérito
Tal y como advirtieron, Los Planetas han publicado este viernes un nuevo tema titulado ‘El rey de España’. Según los integrantes de esta emblemática formación indie, las estrofas de esta composición versan sobre la monarquía y quieren ser «un caudal de desapego, ira y sorna».
La formación granadina Los Planetas ha puesto en boca del monarca emérito estribillos como «La culpa es de los que están de fiesta / y se saltan toda restricción / incumpliendo el toque de queda / ignorando que el que manda aquí soy yo» y añaden sorna en un mensaje salpimentado con «lo siento mucho, me he equivocado / demasiadas mujeres reclamaban mi afecto / y no he cumplido con todas / pero prometo que no volverá a ocurrir. Lo siento mucho, mezclé / la medicación con el whisky / y no me acuerdo de nada / pero seguro que algo no he hecho bien».
A través de una nota de prensa, la oficina de prensa de Los Planetas ha prologado el lanzamieto del tema ‘El rey de España’. En ella se puede leer que dicho tema es «rock and roll con culpa y víctimas» y va dedicado a alguien «inviolable y no sujeto a responsabilidad, de cuyos actos serán responsables las personas que los refrenden».
La nota comienza afirmando: «¿Por qué no te callas? Del Alto Patrón, mando supremo con derecho de gracia, tan gracioso. Del que convoca y disuelve, arbitra y modera. Del que propone y nombra, expide y confiere. Del que acredita y concede. Del que sanciona y promulga. Del que corresponde. Del que releva, separa y pone fin. Del que declara la guerra y hace la paz. Y el amor. Del que guarda y hace guardar. De ese de bastos, espadas y, sobre todo, de oros y copas» y añade «‘El rey de España’ recibe la totalidad del caudal de desapego, ira y sorna de sus ascendientes ‘La nueva normalidad’ y ‘El negacionista’- y lo dedica a la más alta representación del Estado, tal como ellas lo dedicaron al libre mercado, la propiedad privada o la propaganda. Si la historia de España es, en buena medida, la historia de sus reyes, entre el del glam y el del huevo frito, uno de los del mambo y un par de decenas más, de diferentes linajes».
Desencanto, ironía y mala leche con estilo
Este irónico anuncio coincidente en el tiempo con la detención del rapero Pablo Hasél y que siguió la estela de otros casos similares como el del rapero Valtonyc, ha derivado en múltiples protestas, inspirado diversos manifiestos que reclaman su libertad y ha suscitado un profundo malestar e incomprensión entre los sectores culturales y en gran parte de la sociedad.
Grabado, mezclado y masterizado por Carlos Díaz en El Refugio Antiaéreo de Granada el pasado mes de enero, ‘El rey de España’ ha sido producido por Los Planetas y cuenta con música y letra de su vocalista, Juan Ramón Rodríguez, más conocido como Jota.
‘El rey de España’ toma el relevo a sus más recientes lanzamientos, los también ácidos ‘La nueva normalidad’, en el que denunciaban las injusticias del libre mercado y la propiedad privada, y ‘El negacionista’, en el que echaban mano de la imagen de Miguel Bosé -coronado con unas orejas de Mickey Mouse y sus ojos tapados con una mascarilla- para cantar: «Voy a convertirme en un negacionista, en un seguidor de Miguel Bosé./ No voy a ser ningún colaboracionista de un régimen a punto de caer./ Vuestras tácticas de disidencia programada no os van a servir./ Son las propias de un régimen que se agota y se revuelve antes de morir».
Ambos temas surgieron durante la pandemia, y recientemente presentaron su colaboración con El Niño de Elche en el disco titulado ‘Fuerza Nueva’ -que incluye temas como la singular versión que hacen del himno de La Legión ‘El novio de la muerte’-, también de fuerte carga crítica y estrenado el llamado ‘Día de la Hispanidad’.
‘Zona temporalmente autónoma’ (2017) fue el último disco de esta ya veterana formación granadina, fundamental en el surgimiento de la música alternativa a nivel estatal, que comenzó su andadura en 1994 con ‘Super 8’ y que cuenta con varios álbumes emblemáticos del género como ‘Una semana en el motor de un autobús’ (1998).