Flamengo y Palmeiras jugarán otra final brasileña de la Copa Libertadores
Dos equipos brasileños disputarán la final de la competición de clubes más importante de América. El Flamengo se confirmó como uno de los equipos más fuertes del continente tras imponerse al Racing de Montevideo, y la Liga de Quito malogró su ventaja de tres goles y fue eliminada por el Palmeiras.
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La final de la Copa Libertadores será brasileña por quinta vez en seis años. Flamengo y Palmeiras, dos de los clubes más importantes del país, repetirán el duelo de 2021 en una nueva demostración del dominio brasileño en la máxima competición de clubes de América. Racing y Liga de Quito han hecho una gran competición, pero se han quedado a las puertas de la que hubiera sido una final histórica para ambos clubes.
La Libertadores seguirá siendo el sueño más perseguido por la gente de Racing. Han pasado ya 58 años de su única victoria, la que les permitió disputar la Copa Intercontinental que ganaron al Celtic. Entonces, su entrenador, Gustavo Costas, era un niño que acudió al estadio Centenario de Montevideo como mascota del equipo. Ahora, convertido ya en uno de los grandes mitos del club, buscaba volver a llevarlos a una final de la Libertadores.
La expectación entre los hinchas era tan grande que el autobús de Flamengo llegó con retraso al Cilindro de Avellaneda por el tráfico que había en la ciudad y obligó a retrasar el inicio del partido. Luego se retrasaría un poco más por la humareda provocada por el recibimiento de los hinchas de Racing a los jugadores.
Enfrente tenían al club con mayor presupuesto y más aficionados de Brasil. Un gigante que maneja cifras cercanas a los 300 millones y que le permiten contar con jugadores del nivel de Alex Sandro, Jorginho, el uruguayo De Arrascaeta o el ex del Atlético Madrid Saúl Ñíguez.
La Acadé suplió con corazón y el aguante de su hinchada la diferencia ante un Flamengo con más recursos en el juego. En la primera parte, los argentinos buscaron dominar e irse hacia adelante, pero los brasileños consiguieron frenar su empuje y crear peligro a la contra. En la segunda parte, un manotazo del delantero del Mengao, Gustavo Plata, sobre su defensor terminó con el jugador expulsado.
Con un jugador más, Racing se lanzó con decisión. Entonces llegaron las mejores ocasiones de la Acadé, que obligaron a lucirse al arquero Agustín Rossi.
Cuando terminaba el partido y con Racing volcado buscando la igualada, llegó la mejor ocasión de los argentinos. Vietto controló con el muslo y remató un balón perdido al borde del área pequeña, pero, una vez más, Rossi la sacó a córner.
«Siento que he defraudado a mi gente», dijo Gustavo Costas, pero en Racing nadie lo siente así. Flamengo es uno de los clubes más grandes del continente, que jugará su cuarta final de Copa Libertadores en siete años y la lógica de la competición terminó por imponerse.
Remontada
En la otra semifinal, Liga de Quito llegaba a Sao Paulo con la confianza que le daban los tres goles logrados en Ecuador. Debía defender esa ventaja ante un equipo con un presupuesto diez veces superior y frente a una de las hinchadas más pasionales de Brasil. El Allianz Parque presentó uno de esos ambientes que solo la Copa Libertadores es capaz de ofrecer y que evidenciaba la fe en la remontada. Los jugadores de Palmeiras buscaron encerrar a la U y sí, puede que tengan un presupuesto mucho mayor, pero también demostraron una convicción que te permite presionar más y llegar a más balones. Por eso, después de que la primera ocasión de Liga de Quito, Palmeiras reaccionó marcando el primer gol en la siguiente jugada, ese que todo manual de la remontada recomienda antes del descanso.
Después, el Verdao siguió encerrando a sus rivales, hasta lograr el segundo en el descuento de la primera parte gracias a un balón suelto en el área ecuatoriana. Y con toda la segunda parte por delante para hacer un tercer gol, los brasileños encerraron a la U en su campo y no le dejaron volver a tirar a puerta.
Empataron en el minuto 68 gracias al enésimo arranque de Palmeiras, que parecía dejar perdidos a los jugadores ecuatorianos. Era cuestión de tiempo que llegara el cuarto gol, porque los jugadores de Palmeiras seguían corriendo, empujados por su hinchada y la U no encontraba manera de contenerles. En el minuto 81 y de penalti, Palmeiras sellaba la remontada.
Liga de Quito ha estado cerca. Eliminó a Botafogo y Sao Paulo, pero no ha podido con su tercer brasileño. Aun así, es enorme el mérito del fútbol ecuatoriano, que con unos ingresos que lo sitúan en un nivel similar al de Colombia, Chile o Uruguay, está obteniendo resultados muy por encima. Independiente del Valle disputó la final de la Libertadores en 2016 y ha ganado dos Copas Sudamericanas en seis años. Liga de Quito ganó la Libertadores en 2008 y la Copa Sudamericana en 2023.
Es la consecuencia de un trabajo muy bien hecho y que ha llevado a una progresiva mejora, con inversiones notables en metodología e infraestructuras. No es casualidad que la selección ecuatoriana se haya clasificado para el próximo Mundial en segundo lugar entre los 10 equipos de CONMEBOL, solo por detrás de Argentina.
Flamengo y Palmeiras disputarán la final de la Copa Libertadores el 29 de noviembre en el estadio Monumental de Lima, en una nueva confirmación del dominio del fútbol brasileño en el continente. Racing o Liga de Quito son ejemplos del buen trabajo, pero no cuentan con el mismo músculo económico y esa diferencia sigue marcando el torneo de clubes más importante de América.