La carrera de las esquiadoras biónicas: Goggia, Brignone y Vonn (con final dramático)
En la prueba del descenso femenino en los Juegos de Milán-Cortina se han cruzado las historias de tres campeonas que siempre han tenido que ir más allá de graves accidentes. Y ha concluido de nuevo con la estadounidense herida; fractura de pierna izquierda en una secuencia que ha conmovido a todos.
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Era una de las pruebas más esperadas en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina: el descenso femenino de esquí alpino. Una carrera con varias favoritas, los mejores nombres del ‘circo blanco’, muchas con historias dolorosas en sus pasados.
Sofia Goggia, Federica Brignone y Lindsey Vonn: las chicas biónicas, cada una con un objetivo, cada una con una trayectoria distinta y llamativa. Ha sido una mañana llena de emociones en la pista Olimpia delle Tofane de Cortina... y también trágica, otra vez.
Goggia y Brignone, nunca amigas
No podrían ser más distintas, Sofia Goggia y Federica Brignone, dos extraordinarias campeonas no solamente del esquí sino de todo el deporte italiano.
‘Sofi’ es una leonesa de acero que se eleva en las máximas dificultades: oro olímpico en el descenso en Pyongcheang en 2018, plata en Pekín en 2022, al final bronce en Cortina. Tres medallas consecutivas como ninguna esquiadora italiana en la historia.
Una cantidad espeluznante de lesiones ha cortado en varias ocasiones sus intentos de subir aún más a la élite, donde por cierto ya tiene su plaza: roturas de los ligamentos cruzados de ambas rodillas (la plata en Pekín llegó apenas 23 días después de uno de esos accidentes), fracturas de tibia o del tobillo han sido sus compañeras de viaje durante una carrera larga de más de una década, donde ha conseguido también 27 victorias en Copa del Mundo, además de una plata y un bronce en los campeonatos mundiales.
Decir que Goggia se crece en las dificultades es algo suave como afirmación; la realidad es que Sofia es una bestia de la competición, cuya preparación para los grandes eventos es absolutamente maniaca, aunque al mismo tiempo sea una «chica de antaño», como se define a sí misma, que de vez en cuando el domingo antes de las carreras se confiesa con una amiga monja, que le explica el Evangelio. Mística casi, fiel a su personalidad bergamasca, lo que la lleva a decir: «Quien no sepa cocinar polenta no tiene futuro conmigo».
Por otro lado, Federica Brignone, vigente campeona (por segunda vez) de la Copa del Mundo general. ‘Fede’, en un contexto diferente al de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, se hubiera quedado en casa para recuperarse con calma después de la devastadora lesión que le había amargado el final de la pasada temporada.
Era el 3 de abril de 2025, y durante el campeonato italiano, cuando ya Brignone había terminado las carreras en la Copa del Mundo, sufrió una caída horrorosa que le reventó la pierna derecha, afectando a huesos y ligamentos.
Las dos estrellas italianas, muy diferentes, portaron la antorcha en la ceremonia de inauguración, pero sin cruzar sus miradas
Federica, nacida en Milán pero afincada desde muy pronto en el Valle de Aosta, ha tenido que correr contra el tiempo, afinar al máximo la preparación para llegar sana, o por lo menos de pie, a estos Juegos, donde iba a ser la estrella absoluta en casi todas las disciplinas. Y es que es la quinta esencia de la polivalencia: tres medallas olímpicas y cinco mundiales han llenado su palmarés convirtiéndola en la esquiadora italiana mejor de todos los tiempos, si solo contamos los números. Seguramente mucho mejor que su madre Ninna Quario, exesquiadora durante la década de los 70, que se ha mantenido fiel a su lado.
«Perfectamente incompatible» por tanto con Sofia Goggia, con la cual no tiene casi nada en común, empezando por una personalidad más reservada, menos explosiva. Ambas, de todas formas, han portado la antorcha olímpica durante la ceremonia de inauguración, aunque sus miradas nunca se cruzaron...
Vonn, cayendo en el frente
Una prótesis de titanio en la rodilla derecha, los ligamentos cruzados de la izquierda rotos (algo polémico incluso para los observadores que la veían entrenarse regularmente). Aun así, cabezona como es, Lindsey Vonn ha querido participar en esta prueba olímpica sobre la pista donde ha triunfado en 12 ocasiones, en la Olimpia delle Tofane en Cortina d'Ampezzo. El objetivo, ganar su segunda medalla de oro en los Juegos, 14 años después de la victoria en Vancouver.
Había decidido volver después de haberse retirado, Lindsey, y en teoría en muy buena forma. Pero su carrera apenas ha durado unos 10 segundos, cuando en una curva hacia la derecha su brazo derecho ha tocado una de las puertas del trazado, desequilibrándola y haciéndola volar sin control.
Afortunadamente para los espectadores la caída se ha producido en una nube de polvo de nieve; para Vonn ha sido un aterrizaje devastador, un accidente gravísimo, gritos de dolor inmediatos, y el helicóptero de rescate
Afortunadamente para los espectadores la caída se ha producido en una nube de polvo de nieve, y no se ha visto nada en directo, pero para Vonn ha sido un aterrizaje devastador, aparentemente un accidente gravísimo, gritos de dolor inmediatos. Mejor ni hablar de las condiciones de ambas piernas, dobladas de manera innatural, porque sus esquís no se habían desenganchado. El parte médico posterior refiere fractura de pierna izquierda, por la que ha sido intervenida quirúrgicamente en Treviso.
El helicóptero ha tenido que intervenir, subrayando aún más la gravedad de los hechos; las compañeras de equipo y las colegas esquiadoras han quedado en shock, algunas en lágrimas viendo a la extraordinaria campeona llevada al hospital, como un soldado, caída en el frente, casi media hora después de este accidente estremecedor.
La ‘Queen’, la reina del circo blanco femenino, ha terminado así su carrera deportiva, titánica hasta el final, mientras que otra estadounidense, Breezy Johnson, se llevaba la medalla de oro en el descenso de Cortina. Otra que, por cierto, también en su pasado tiene ambos ligamentos cruzados de las rodillas afectados por roturas.