Los abusados por religiosos se sienten «apuñalados» por el Parlamento navarro

La Asociación de Víctimas de Abusos de la Iglesia se siente «indignada» por el audio publicado por el Parlamento de Nafarroa de su comparecencia el pasado 9 de octubre en la Comisión de Relaciones Ciudadanas. En él, se pueden escuchar los testimonios, pero no los nombres de quienes los cometieron. 

NAIZ|2019/11/09
Abusos
Comisión de Relaciones Ciudadanas. (Parlamento de NAFARROA)

A través de un comunicado, la asociación traslada su decepción por la ausencia de los nombres en la grabación que, finalmente, ha quedado colgada en la web del Parlamento. Explican que, para ellos, contar sus testimonios tras 40 o 60 años supuso un momento muy importante. El relato de sus abusos puede escucharse desde la web institucional de la Cámara.

El acto, sin embargo, no fue una comparecencia al uso, sino secreta. Lo habitual es que todas las comparecencias se emitan en directo. Sí se grabó el audio. La previsión era que este audio completo se pudiera consultar después. Sin embargo, pasaron las semanas y la grabación seguía sin publicarse. 

El problema surgió cuando los servicios jurídicos apuntaron que, de hacer público el contenido a sabiendas de las gravísimas acusaciones que se desprendían de los relatos de los abusados, el Parlamento podría estar incurriendo en un delito contra el honor de los religiosos que abusaron de los menores de edad. 

La Asociación relata que, finalmente, «se colgó el audio con gran alegría por nuestra parte. Sin embargo, esta se transformó en decepción. Poco después en indignación al escucharlo».

«Se han eliminado y sustituido por espacios en blanco silencios significativos, todas las alusiones a pederastas, sus colegios e instituciones. Incluso han eliminado parte de las intervenciones finales de los partidos», denuncian.

Todos los grupos, subrayan, «nos hablaron de la valentía de nuestros testimonios, del sentido liberador que tenía para nosotros, del efecto aterrador que les producía pensar que algo así les pudiera suceder a sus hijos».

«Echaron en falta la verdad, justicia y reparación, la escucha por parte del Arzobispado. Ellos iban a ayudarnos a encontrarla», indica la Asociación, que añade: «Al finalizar vinieron a abrazarnos y nosotros salimos encantados por las palmadas solidarias en la espalda. Ahora nos damos cuenta que fueron puñaladas».

En este sentido, consideran que «lo que quería ser una denuncia de la pederastia, sus autores, encubridores y protectores en la casa de todos los navarros ya no lo es. Se ha convertido en un relato del horror que puede transmitir sobrecogimiento a quien lo escuche».