Iñaki Zaratiegi|2016/01/31 00:00

Caminar erguidos desarrolló nuestro cerebro y nos hizo humanos. Andar fue determinante para la libertad y el pensamiento humano. Pensadores y viajeros literarios así lo han atestiguado. Pero los hábitos de la sociedad posindustrial parecen querer arrinconar el libre deambular de la gente.