Unai Aranzadi|2019/07/28 00:00

Esta investigación demuestra que el 19 de noviembre de 1953, «Maks el carnicero» Luburic, uno de los mayores criminales de la Segunda Guerra Mundial, se paseó por el centro de Bilbo con su uniforme de general croata, botas de cuero y una condecoración nazi en el pecho. Vestimentas de gala e impunidad total para casarse con una joven vasca con quien se fue a vivir a Valencia, provincia en la que moriría asesinado dieciséis años más tarde.