Laura Díez García
PANORAMIKA

Destellos

Vista de la exposición itinerante «Un cuadrado de terciopelo negro», que incluye obras de Maider Aldasoro, Leire Lacunza y Natalia Suárez.
Vista de la exposición itinerante «Un cuadrado de terciopelo negro», que incluye obras de Maider Aldasoro, Leire Lacunza y Natalia Suárez. (Estibaliz Maguregi)

Lo sensorial y afectivo se entremezclan para, por un momento, dejar de lado la razón y dejarnos llevar por los destellos del deseo, de lo apetecible… aquello que queda suspendido en un limbo, que no es tangible ni explicable, que explora las sombras de lo que trata de ocultarse. Los destellos nos deslumbran, los brillos nos ciegan y deforman la realidad, nos sorprenden e impresionan. ¿Qué hay detrás de la forma? ¿Y, si la forma es solo la excusa, la traducción de algo mucho más profundo? ¿Recuerdas esa sensación de salir del cine, de noche, con frío, después de ver una buena película?

“Un cuadrado de terciopelo negro” es la exposición que recoge obras de las artistas Maider Aldasoro, Leire Lacunza y Natalia Suárez. Esta muestra forma parte del programa Bosteko, una exposición itinerante cuyo objetivo es la difusión y el conocimiento de la obra de las y los artistas vascos. La iniciativa está impulsada por la Diputación de Bizkaia y participan los municipios de Zornotza, Arrigorriaga, Basauri, Leioa y Getxo. Ahora se puede visitar en la Torre de Ariz de Basauri hasta el 19 de enero. Se trata de una convocatoria y este año la comisaria seleccionada ha sido María Goirigolzarri.

La exposición casi funciona a modo de una instalación al unísono, ya que las obras están en completa sintonía, buscando intensificar lo sensible. La luz, los reflejos, las letras proyectadas... invitan al espectador a especular, a inventarse posibles historias, teatros y conexiones entre las piezas. A simple vista, todo parece idílico pero, cuando empezamos a rascar un poco sobre la superficie, aparecen los elementos extraños que pueden esconder un drama. La comisaria menciona una frase de Viktor Shklovski, padre del formalismo ruso: «Las cosas son como son percibidas y no como son concebidas».

El título se proyecta a través de una serie de letras perforadas y proviene del guion de un happening de 1969 del dramaturgo polaco Tadeusz Kantor; en una de las acciones, un cuadrado de terciopelo negro es lugar para lo sensual y lo aterrador. En cuanto a las artistas, Aldasoro trabaja sobre el comportamiento de los cuerpos y el diseño textil, lo lúdico y lo erótico se entremezclan, y también trabaja con estaño fragmentos de rostros. Lacunza juega con la luz y la inestabilidad de lo visible, entre aquello que es y que no es, proyecta imágenes superpuestas que se reflejan en suelo y pared. Suárez aborda desde la pintura el azar y los paisajes entre lo real y lo imaginario; al observar sus pinturas hay ciertos elementos siniestros que nos hacen pensar que pudo suceder allí.

Aparte de la exposición, hay previstos dos actos, una charla de Andoni Zamora y Maider Aldasoro en la que hablarán sobre alteregos en la Torre de Ariz el día 10 de enero (19:00), y una performance de Leire Lacunza “The World is a Picture of the World”, el 17 enero (19:30) en la plaza del Ayuntamiento de Arrigorriaga, en la que a través de focos y filtros la artista recreará un atardecer. “Un cuadrado de terciopelo negro” resuena como un eco de lo oculto y lo sugestivo, donde lo sensorial se entrelaza con la inquietud.