Miren SÁENZ
Comienza el circuito de reuniones de la IAAF

Doha abre la Diamond League mirando al invierno

Genzebe Dibaba, autora de tres récords indoor, y la gran Fraser-Pryce ocupan el territorio de Barshim.

La temporada estival de atletismo arranca hoy en Doha con el inicio de la Diamond League, el circuito de reuniones de la IAAF de la máxima categoría, que incluye 14 citas repartidas por el planeta. Esta primavera-verano serán el principal escaparate para el atletismo en año sin Mundial al aire libre -salvo el novedoso Campeonato del Mundo de relevos que vivirá su primera edición los próximos 24 y 25 de mayo en Nassau (Bahamas)- ni Juegos Olímpicos.

Aumenta el interés tras un invierno generoso en el que se han llegado a mejorar hasta seis plusmarcas mundiales. Una se realizó en ruta, la de la keniata Florence Kiplagat en el medio maratón de Barcelona y las otras cinco se materializaron bajo techo. Tres de ellas protagonizadas por la misma Genzebe Dibaba -que batió los topes de las dos millas, 1.500 y 3.000 metros-, otra en la clausura del Mundial indoor de Sopot a cargo del relevo masculino estadounidense de 4x400 metros y la más espectacular la del pertiguista Renaud Lavillenie, que con sus 6,16 metros superó la legendaria de Sergei Bubka.

Mientras el pequeño pero enorme saltador francés no comparecerá hasta la reunión de Shanghai, el domingo 18, la menor de las hermanas Dibaba vuelve a escena en el 3.000, la prueba en la que se coronó hace dos meses campeona en Sopot. Los organizadores del mitin de apertura han echado la vista atrás para reclutar a algunas de las estrellas que han dado que hablar en los meses previos.

Y es que la etíope puso las marcas, pero Shelly-Ann Fraser-Pryce -la potente jamaicana que en Moscú'2013 firmó idéntico triplete que su afamado compatriota Bolt (100, 200 y 4x100 m.)- en lugar de hibernar extendió sus dominios a la pista cubierta donde ganó los 60 metros. Hoy se alineará en el hectómetro para correr esos 100 metros en los que también es doble campeona olímpica.

La sprinter caribeña y la mediofondista africana tendrán que ceder espacio al salto de altura, una de las disciplinas en boga en los últimos tiempos. Aunque a priori el mitin en la capital de Qatar llega demasiado pronto para el estado de forma de los atletas, Mutaz Essa Barshim, subcampeón mundial, juega en casa y además contra el ruso Ivan Ukhov, campeón olímpico, y también ante el canadiense Derek Drouin, lo que puede condicionar un concurso que ha recuperado su sitio gracias a este trío de saltadores que ya han superado los 2,40 metros y a su homólogo Bohdan Bondarenko, el ucraniano que animó la temporada anterior saltando 2,41 en Lausana, hoy ausente. El objetivo, parece que a corto plazo, es el récord mundial que ostenta el cubano Javier Sotomayor desde hace dos décadas (2,45 metros). Se van acercando.

Numerosos medallistas

Ayer, el presidente de la IAAF, el senegalés Lamine Diack, señaló que Doha contará con «su mejor reunión de la historia con más de 20 campeones y 50 medallistas en Campeonatos del Mundo o Juegos Olímpicos», sin olvidar a ganadores del diamante refiriéndose a un 1.500 con Ayanleh Souleiman, de Djibouti, junto al keniata Asbel Kiprop y al argelino Taoufik Makhloufi; un duelo en 400 metros entre el estadounidense Lashawn Merritt y el dominicano Luguelín Santos; el jamaicano Warren Weir en 200; unos 110 metros vallas muy bien surtidos con David Oliver, Ryan Wilson y Sergey Shubenkov. También el discóbolo alemán Gerd Kanter, la neozelandesa Valerie Adams, multipremiada en peso, la triplista colombiana Caterine Ibarguen, la pertiguista alemana Silke Spiegelburg y la ochocentista keniata Eunice Sum.

Entre ellos, sin embargo, no estará David Rudisha. La esperada reaparición del recordman de 800 metros que se había anunciado en Doha, casi un año después de una lesión en la rodilla, deberá esperar hasta la reunión de Eugene, prevista para el 30 y 31 de este mes, por un inoportuno problema en el pie. El etíope Aman es el favorito.