Kenia bombardea una región somalí en respuesta al ataque de Garissa
La Aviación keniana bombardeó ayer en el sur de Somalia dos supuestos campos de Al-Shabaab, después de que el grupo islamista matara a 148 personas en la universidad de Garissa, al este de Kenia. El presidente Uhuru Kenyatta amenazó con represalias «lo más severas posibles» en respuesta a esta matanza, la más grave desde 1998.

El portavoz del Ejército, David Obonyo, informó del ataque aéreo contra «dos campos» del grupo islamista Al-Shabaab «en la región de Gedo», en Somalia, sin dar ningún balance de víctimas en esta región fronteriza con Kenia. Residentes de esta región somalí denunciaron la muerte civiles y de ganado a consecuencia de los bombardeos, que se producen pocos días después de que presidente keniano, Uhuru Kenyatta, anunciase represalias «lo más severas posibles» en respuesta a la muerte de 142 estudiantes, tres policías y tres soldados en la universidad de Garissa, al este de Kenia. En la madrugada del jueves, milicianos islamistas entraron en las residencias de la universidad, reunieron a los estudiantes no musulmanes y los mataron, en lo que Kenyatta describió como «una matanza medieval bárbara». Ayer, segundo día de luto nacional, las dependencias universitarias seguían vacías, pero aún eran visibles largos regueros de sangre, ya seca, de estudiantes que trataron de huir arrastrándose por el suelo. Hasta el momento, cinco personas han sido arrestadas por su implicación en el ataque de Garissa, dos en la universidad y otras tres que presuntamente «coordinaron» el atentado y estaban huyendo hacia Somalia. Las autoridades kenianas, muy criticadas por su mala gestión en esta crisis, han ofrecido una recompensa de hasta 200.000 euros por la captura de los autores.
Se trata de la peor matanza ocurrida en Kenia desde el atentado contra la embajada de Estados Unidos en Nairobi en 1998, que se saldó con 213 muertos.
A finales de marzo, Kenyatta alardeó en el debate sobre el estado de la nación de las mejoras en la seguridad del país, que atribuyó a drásticas medidas emprendidas por su Gobierno como la deportación de refugiados somalíes o la construcción de un muro en la zona sur de su frontera con Somalia, cerca de la turística isla de Lamu. Tras la tragedia de Garissa, la oposición pidió la retirada de las tropas desplegadas en Somalia para combatir contra Al-Shabaab, que amenazó con más ataques como el de la universidad si Nairobi persiste en su ofensiva.
«Tenemos una larga frontera con Somalia e incluso levantando un muro, no funcionará. Es el momento de buscar la forma de retirar nuestras tropas de Somalia», subrayó el líder de la oposición, Raila Odinga.
Destacados activistas e intelectuales han pedido transparencia y justicia para las víctimas en un país demasiado acostumbrado a la violencia. El escritor Binyavanga Wainaina remarcó que Kenia debe recordar a todas sus víctimas.
El activista Boniface Mwangi, que acusó al Gobierno de ocultar la cifra real de muertos que estimó superior a los 200, llamó a la ciudadanía a participar hoy en una vigilia en Nairobi.
Denuncian que el operativo comenzó once horas después del ataque
Medios como “The Daily Nation” criticaron que la Unidad de Servicios Generales (GSU), una rama paramilitar de las Fuerzas Armadas de Kenia, permaneció en su sede hasta pasadas varias horas del inicio del ataque en Garissa.
“The Daily Nation” denunció que el operativo arrancó once horas después y que una parte del equipo tuvo que viajar por carretera por falta de aviones. El Ejército dijo que actuó mejor que en 2013, cuando 72 personas murieron en el ataque contra un centro comercial.GARA

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio

«Necesitamos la foto más completa posible de la tortura sistemática»
