Joseba ITURRIA
AIA
Euskal Herriko Itzulia

Landa se estrena en el World Tour en un final inolvidable

El alavés fue el más fuerte de la escapada en un repecho de Aia en el que la afición vasca rugió para impulsarle a una victoria especial.

Mikel Landa logró ayer su primera victoria en el World Tour en el duro repecho de Aia, éxito que le permite hacer olvidar todo el sufrimiento padecido en un cruel invierno en el que un virus le impidió entrenarse y le obligó a aislarse de su equipo para no contagiar a nadie.

El escalador de Astana demostró la gran clase que atesora. Llegaba a la Itzulia con dudas porque solo había podido competir en la Volta y fue capaz de superar con los mejores el primer día el repecho de La Antigua. Tenía libertad para hacer su carrera, pero camino de Arrate asumió el papel de gregario y bajó al coche para recoger bidones para Scarponi, el más fuerte del equipo en su mejor Itzulia.

El de Murgia perdió un tiempo en la cima y dejó sin gastar unas energías que ayer le ayudaron a entrar en la escapada de 31 corredores con dos compañeros, Agnoli y Taaramae, que se vaciaron para que Landa llegara en una inmejorable situación a los repechos finales de Aia.

Una meta que nunca llegada

Se sabía el más fuerte y los nervios fueron su mayor rival. Su impaciencia. Quería ganar y ya en el penúltimo repecho de Aia lanzó un primer ataque al que respondieron Wellens y Danielson. Paró y, por suerte para él, Taaramae volvió a ponerse a trabajar y luego fue Danielson el que allanó su camino en el duro repecho al marcar un ritmo que el alavés aguantó con facilidad.

Pero la meta nunca llegaba, los metros en una rampa del 20% tardan mucho en superarse y Landa se impacientaba. Miraba para atrás, se tocaba las gafas, el maillot, otra vez las gafas, hasta que llegó su momento en una parte final en la que la afición vasca volvió a ser ejemplar.

Todos respetaron las vallas y las cuerdas y las subidas fueron como deben ser, no como la primera a La Antigua. Y entonces rugió la afición en el tramo final e hizo entender a Landa que era el momento para ir a por la primera victoria vasca en la Itzulia desde la de David Herrero en Biana en 2008. Dos días más tarde el vizcaino se cayó cuando iba a repetir en Orio en el estreno del repecho de Aia. Hubo que esperar siete años para celebrar ahí mismo otro triunfo vasco.

Yates, Henao y Joaquim

En la otra carrera, la de la general, Kwiatkowski atacó desde lejos en la primera subida a Aia y llegó a sacar 40 segundos de ventaja con la ayuda de De la Cruz y Tony Martin, que estaban en la escapada. Pero Movistar, Sky y Katusha redujeron la distancia y en la última subida fue superado por Simon Yates, Henao y Joaquim Rodríguez, que volvieron a ser los más fuertes.

Quintana perdió doce segundos con sus máximos rivales y Yates se coloca tercero en la general a solo siete de Henao y Joaquim y con catorce ciclistas en un minuto ante la crono que hoy decidirá la Itzulia con los últimos 18,3 kilómetros de ayer y con las dos subidas a Aia.

Artetxe: «La clave puede estar en la primera parte»

Xabier Artetxe, director del Sky del líder Henao, trasmitía tras la etapa que «la clave puede estar en la primera parte de la crono porque ninguno de los que disputarán la general son especialistas. El que mejor puede defenderse es Kwiatkowski, pero tiene un tiempo considerable perdido».

Los primeros nueve kilómetros son de bajada desde Aia a Orio, pero hay que dar pedales. Luego llega un tramo llano hasta el inicio del primer repecho desde Errota y tras coronar se baja para retomar los últimos 1.700 metros de ayer al 12% y una máxima del 28%. El acceso en coche a Aia se cortará a las 11.00, el primer ciclista, Roosen, saldrá a las 14:30 y el líder Henao a las 16:44.

Artetxe destaca que es «una crono diferente con un final muy duro, pero las primeras referencias van a ser importantes y van a marcar mucho. En las subidas no creo que haya grandes diferencias porque para arriba casi están al mismo nivel. Influirá quién hace mejor los primeros diez kilómetros, porque ese terreno llano a veces te machaca. Las diferencias se hacen subiendo, pero depende cómo asimiles la primera parte. No es quién vaya a marcar las diferencias, sino quién sufrirá menos en la bajada y el llano. Además influirá la recuperación. Ha sido una vuelta muy dura, la gente ha llegado de uno en uno y se acumula mucha fatiga de estos días. J. ITURRIA