GARA
OSASUNA

Otra final en Ponferrada tras superar el match-ball de la denuncia europea

Osasuna sigue jugando sobre el césped y en los despachos. Imposible desligar lo uno de lo otro. Otra final hoy, esta vez en Ponferrada, entre noticias extradeportivas que no cesan. Ayer trascendió que Javier Zabaleta, presidente de la Gestora que dirigió el club desde junio a diciembre de 2014, ha sido citado como imputado. Pero la noticia más relevante llegó después, al comunicar el Gobierno navarro que la Comisión Europea le ha dado cuenta del archivo de la denuncia anónima presentada contra la ley de rescate.

Siempre según el Ejecutivo de UPN, la Dirección General para la Competencia de la CE no aprecia que se trate de una ayuda de Estado y ha comunicado que por tanto da carpetazo a la denuncia.

Los efectos de una resolución contraria, que diversos expertos veían muy posible por la mala redacción de la norma, hubieran sido casi letales al devolver a las espaldas del club la deuda de más de 50 millones con la Hacienda Foral. Suponía, por tanto, uno de los varios match-ball que amenazan la supervivencia de Osasuna.

Mateo, confiado

El otro frente abierto es el deportivo. Hoy hay partido, importante una vez más. «El equipo llega bien. Todavía no hemos sido capaces de ganar, pero me genera confianza. Sigo pensando que el sacrificio, el trabajo, la constancia del día a día nos hace estar más cerca de la victoria. Tenemos que seguir reforzando la confianza en lo que hacemos», se mostró optimista ayer el técnico, José Manuel Mateo.

El Toralín de la Ponferradina es un fortín; solo dos partidos perdidos este curso y un equipo que llega cargado de moral y con todos sus hombres disponibles. Osasuna también acude en buen momento de juego, aunque no de resultados. Y con bajas otra vez; ayer cayó por enfermedad Alex Belenguer, que apuntaba a titular, y su plaza en la banda será para José García.