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BILBO

Los instaladores de Telefónica en huelga reivindican un convenio propio

Los técnicos-instaladores que trabajan en Bizkaia como «falsos autónomos» subcontratados para la compañía Telefónica-Movistar anunciaron ayer que proseguirán su huelga indefinida y movilizaciones hasta conseguir un convenio que les equipare las condiciones laborales a las de los empleados de la empresa de telecomunicaciones.

Los trabajadores de este sector, entre 150 y 200 en Bizkaia, que realizan las tareas de instalación de terminales, reparación de averías en domicilio y colocación de fibra óptica, entre otras, llevan en huelga indefinida desde el pasado 7 de abril. La huelga se convocó tras la decisión de Telefónica-Movistar de modificar «aún más a la baja» el contrato con las contratas y subcontratas que realizan los trabajos de instalación y mantenimiento para el período 2015-2018.

Esta modificación suponía la rebaja de algunos de los baremos de facturación existentes en un 25%. Con las anteriores condiciones, los que trabajaban como «falsos autónomos» para las contratas y subcontratas de Telefónica-Movistar, tenían que asumir una serie de gastos que les dejaban un salario neto mensual que rara vez superaba los 800 euros, tras realizar jornadas de 10 horas diarias y trabajando muchos fines de semana, revelaron en su comunicado.

Proseguirán los paros hasta conseguir una jornada laboral de 40 horas semanales o 1.650 anuales, vacaciones de 30 días, dos días de descanso semanales y la unificación de las condiciones laborales en el Estado.