La Fiscalía de Araba pide ocho años de cárcel para los dos acusados del caso Epsilon
El Ministerio Público acusa a Joan Villadelprat y a Mark Payne de un delito societario y otro de insolvencia punible. Por otro lado, el Gobierno de Lakua anunció que se personará como perjudicado en el caso Hiriko.
Dos de los proyectos automovilísticos más conocidos en Euskal Herria los últimos años dejaron dos noticias de calado en el día de ayer. Respecto al primero de los casos, la Fiscalía de Araba pide ocho años de prisión para el catalán Joan Villadelprat y el británico Mark Payne, administrador único y director financiero respectivamente de Epsilon, que aspiraba a competir en la Fórmula Uno, por considerarlos coautores de un delito societario y otro de insolvencia punible. Además, el escrito del fiscal reclama que ambos paguen conjuntamente cerca de 914.000 euros en concepto de multas y responsabilidad civil.
Los hechos se remontan a abril de 2011, cuando Payne creó otra escudería, Epic Racing, formada por personal de Epsilon, que estaba en situación de insolvencia y a la que esta empresa vendió un mes después todos los activos vinculados a la rama de competición automovilística por 200.000 euros. Según la Fiscalía, esa cantidad «nunca se llegó a abonar», lo que constituye una prueba más de «la voluntad delictiva de los imputados».
Caso Hiriko
En el segundo caso, el de Hiriko, el Gobierno de Lakua anunció ayer que se personará como perjudicado en la querella formulada por la Fiscalía Provincial de Araba contra varios de los promotores del fracasado proyecto automovilístico, que recibió cerca de 18 millones de euros de subvenciones públicas para sacar al mercado un coche eléctrico. Así, cumplirá el mandato parlamentario aprobado el pasado 16 de abril y apoyado por todos los grupos de la Cámara excepto el PNV. Anteriormente el Ejecutivo también había rechazado personarse en la causa.

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