«La competencia la tenemos en otro frente, sería absurdo entre nosotros»
Han pasado 23 años desde que Boni debutaba en solitario con «Peligroso animal de compañía». Tras Barricada, regresa con «Incandescente». Rasposamente atractivo, rockero y con el color que le correspondía en la historia de la inolvidable banda de la Txantrea.

Tras el inicio de la carrera real en solitario de El Drogas y la nueva banda de Alfredo, Miss Octubre, quedaba la llegada del segundo disco en solitario de Boni, el primero para los desmemoriados.
Desde hace muchos meses se conocía que andaba con músicos experimentados trabajando en nuevas canciones, y la espera ha sido larga. Larga, pero como suele suceder con los artistas de fondo, con espera agradecida por el gratificante resultado de este “Incandescente”, que destaca por la calidad de las composiciones, su apuesta rockera sin demasiados cortafuegos, los textos reflexivos, los espléndidos riffs de guitarra a lo largo del lado eléctrico, algunos antológicos por su fuerza, belleza y capacidad de síntesis, y por la banda de presumidos, porque pueden, músicos con hojas y hojas de estudios.
“Incandescente” es posiblemente la mejor canción del disco”, pero “Explosivo”, “Desakato”, “Pruébame”, la personal “Cuchillas”, “Incomunicado”, “Por delante”…, se enfrentan con desparpajo a ese imaginario listón. Además, Boni ha querido ir más allá de lo esperado y añade un disco semiacústico al eléctrico, doble cedé (Warner); un lugar especial con una serie de acordes tan intensos como los que corren por “El brillo del raíl”, una canción que hunde el corazón mientras brillan los ojos y a la altura de “Incandescendente”; la bilingüe (euskera-castellano) “Desde arriba”, preciosa, destacable; los diferentes ambientes de la electro-acústica “La guarida”; la rítmica “Calle real” apoyada por teclados; la delicada “Sua”; La poderosa explosivo con genio Barricada: “Infierno” con su ambivalencia y raspe adictivo… y el final sutil y jazzy de “Cierra los ojos”, redimensionada por el piano y conocida por ser parte de “La tierra está sorda” de Barricada. Un bloque extra para comprobar la ambición y posibilidades de este veterano, humilde y sabio músico que ha concluido un disco sin multitudes aparentes, pero también para ellas. Al tiempo que redibuja su todo para ser ambiciosamente personal. Y lo consigue con clase y estilo.
Es el disco de un veterano y como veterano deja las huellas sabias por las composiciones y letras que se han forjado con la vida soleada y sus cachetes, de los comportamientos, de las emociones. Se rompe la garganta por un sitio nuevo, entre la lija y la áspera piel de un melocotón. Cuando su voz descansa adquiere un tono a El Drogas, casualidades de la vida, y una referencia que dejamos por la peculiaridad. Pero Boni es él, él y la ayuda mano a mano de su compañera Isabel Rebolé Armendariz.
A Boni le acompañan tres músicos de amplia historia y capacidad. Ion de Luis. Ha formado parte de los grupos Dank, THC, O-X Band. Actualmente es guitarristas de Belcos, Walkitalkies y Barracus. Con el bajo está Óscar Muñoz. Formó parte de Jazzjo, Cherokee, Pa ti Jazz… y ha acompañado en directo a Huecco, Nena Daconte y un largo etcétera. La batería es para Juan Carlos Aizpun (Mephisto, Zartako, Gandalf, Koma...). Todos músicos con amplios y sesudos estudios. Vamos, que Boni se ha reunido de empollones, pero que, afortunadamente, no empalagan, que saben lo que es una banda de rock and roll y cómo tiene que sonar.
En el video-clip «Explosivo» aparece con traje, pelo hacia atrás y gomina. ¿Qué se siente?
Ja, ja, ja… Es algo así como ponerte un tricornio y te dan unas ganas de repartir… pero con gomina y traje también entran ganas de llevártelo todo. Para esta trama [guión del clip] di la opción a quién nos iba hacer el vídeo, la productora Luxmartfotografos de Galicia, que hicieran lo que les sugiriera la canción. Lo que me presentaron me pareció divertido y tiramos con esa idea. Tal vez si hubiera sido cineasta lo habría hecho de otro modo, pero quería jugar con una interpretación diferente a la mía, y ese fue el resultado engominado.
¿El día después de la despedida de Barricada tenía algunas cosas claras?
Lo que sí tenía claro era parar, tomar aire y dejar que los acontecimientos fueran pasando una vez tomada la decisión. No pensaba en el futuro, ni en el pasado, solo en el presente y dejar que sucedieran las cosas, e imprimir mi ritmo que es lo que más me preocupaba en ese instante. Sabía que lo que fuera a suceder llegaría de un modo u otro, y no quise hacer cábalas, sino dejar pasar el tiempo hasta tener de verdad algo sustancioso que ofrecer.
A la banda inicial les llamaba en la bajera «Herensugeak». De miedo.
Lo de Herensugeak fue en un principio con la intención de formar banda, pero creí más oportuno hacerlo de manera más personal y jugarme los cuartos yo sin comprometer a nadie, procurando que quien se apuntara a esta aventura le mereciera la pena, el riesgo quería asumirlo yo. Me suena muy romántico tener una banda que se llame así, aunque a mis hijos se les saltó la risa cuando lo mencioné. Cuando averigüe por qué, te lo cuento… De todas formas en el grupo WhatsApp que tengo con la banda para comunicarnos lo llamo así.
Vive en un pueblo y graba en casa, pero de vez en cuando no puede evitar traspasar las paredes...
Vivo en un pueblo a ocho minutos del centro de Iruña llamado Zulueta, donde la tranquilidad y el silencio forma parte del paisaje, pero con estos sistemas de grabación hasta en una biblioteca se podría componer sin molestar a nadie. Pero aprovecho el no tener vecinos pared con pared para dar algún que otro guitarrazo con bien de decibelios. En el fondo sigo siendo un chiquillo.
Alguien podría pensar de antemano que la parte acústica (no del todo) es un truco para epatar, pero si se escucha lo cierto es que hay canciones que hubiesen sido titulares en el once eléctrico. ¿Son suplentes?
No, han sido concienzudamente elaboradas para lo que iba destinado. Me encontré en un momento muy productivo y no tuve reparos en incluir todo lo que iba saliendo de esta cabezota. Fui alternando eléctrico y acústico dejándome llevar por las ganas que tenía de colgarme la eléctrica o la acústica. Pensé que sería un buen reflejo de cómo me encontraba a la hora de construir este trabajo, y aunque dudé como lanzarlo, si primero esto o lo otro, opté por mostrarlo tal como fue, todo a la vez.
Se lanza con dos temas en euskara. Uno bilingüe. ¿Influencia de los hijos?
En “Desde arriba” incluyo ese pasaje en euskera porque la canción habla de un montañero que conocí y dejó la vida en unos escarpados de la sierra de Aralar. En el homenaje, sus familiares y amigos le dedicaron esas líneas en euskera que recogí para esta canción. Mis tres hijos hablan y estudian en euskera, y aunque yo no sé hablarlo, empatizo por sus connotaciones de todo tipo y por esa razón le tengo cariño a lo que representa, sobre todo por la gente que ha luchado y sigue luchando por normalizarlo aquí en Navarra. Y en “Sua” tuve la suerte de conocer a Jasone Osoro en el instituto Biurdana de Iruña, donde hicieron un ciclo de lectura centrado en el personaje y obra de Jasone. Me invitaron para tocar unas canciones y leer un par de poesías de la autora. A raíz de eso elegí “Sua”.
En el lado eléctrico hay solos que tienen toda la apariencia de haberse currado mucho desde el lado de estilo, sentido melódico, concisión y fuerza
Los solos, como el resto de guitarras, los he querido cuidar al máximo, pero concretamente en este apartado los he tratado de manera especial, buscando que fueran concretos y encajaran en su sitio para cada canción, siendo reconocibles, y, sobre todo, con el condicionante de hasta dónde llegaban a estirarse mis dedos.
Boni llega para competir con los demás o no tendría sentido después de los años y experiencia con Barricada.
La competencia la tenemos en otro frente, sería absurdo entre nosotros. Creo que quien seguía a Barricada valorará ahora lo que suponemos para él en diferentes caminos, y si seguimos aportando algo. De lo que sí estoy seguro es que cada uno se peleará por seguir haciendo lo que le gusta en un oficio tan incierto.
No se te dan mal las letras por lo que escucho y leo, ¿la necesidad aprieta?
Siempre me ha gustado escribir, de hecho algún escarceo literario he dejado en Barricada y en mi anterior disco. Pero esta vez ha sido diferente, y la necesidad aprieta, efectivamente, pero la necesidad compositiva.

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