El modelo de negociaciones a cuatro se exportará al Gobierno navarro
Las negociaciones a cuatro (entre Geroa Bai, Bildu, Podemos e I-E) para sacar adelante el programa para el nuevo Gobierno de Nafarroa comenzarán en próximos días. Mientras tanto, este modelo de reuniones se intensifica en Iruñea para la investidura de Asiron el sábado.

Si todo va bien, el acuerdo para el cambio en Iruñea será firmado este viernes por las cuatro formaciones: EH Bildu, Geroa Bai, Aranzadi e Izquierda-Ezkerra. Ayer hubo un maratón en torno a cerrar al máximo el programa y el resultado, según supo GARA por varios de los negociadores, fue de sintonía y de «avances importantes». Esto permitirá que se aborden ya asuntos como las estructuras organizativas y las áreas municipales, a la espera de que las distintas formaciones decidan si se suman o no al nuevo equipo de Gobierno, que dirigirá el cabeza de lista de la fuerza de cambio más votada, Joseba Asiron, de EH Bildu.
Tanto Bildu como Aranzadi son los que más prisa tienen por llegar a puntos de encuentro y concretar los asuntos. Bildu quiere celebrar mañana una asamblea de ciudad para trasladar los pormenores de la negociación. Por su parte, Aranzadi va a consultar con sus bases su implicación en el Gobierno.
El modelo de negociaciones a cuatro que ha permitido estos avances llegará en breve también al Parlamento. Según explicó Uxue Barkos al recoger su acta ayer, el único documento que faltaba para ello era el correspondiente a Podemos.
Cada partido está presentando sus planteamientos al resto de fuerzas. Una vez estén todos sobre la mesa, comenzarán las negociaciones entre los cuatro de cara a la elaboración del programa que Barkos debe defender en la investidura, prevista inicialmente para finales de mes o primeros de julio, cuando necesitará más votos a favor que en contra. Los encuentros a cuatro podrían comenzar el viernes o la semana próxima, tras la investidura de Asiron.
Esparza da al régimen por vencido tras otra petición desesperada a I-E
Javier Esparza realizó ayer un último esfuerzo a la desesperada para intentar frenar la llegada del Gobierno de cambio. Izquierda-Ezkerra aceptó reunirse con el cabeza de lista de UPN en el Parlamento, pero solo para trasladarle un no «con rotundidad» a su propuesta de alinearse con el régimen para mantener a Nafarroa bajo el control de la Unión del Pueblo Navarro. José Miguel Nuin, líder de I-E, avanzó que los acuerdos de Gobierno de las fuerzas del cambio son «legítimos y democráticos» y que, por tanto, UPN «haría bien en respetarlos». Nuin le acusó tras el encuentro de intentar «reconstruir de forma inaceptable lo que las urnas han derrotado».
El candidato de UPN parece perdido en una ronda de contactos difusa que ha emprendido tarde y sin opciones. El día de su derrota prometió primero que lideraría una ronda de contactos, luego desistió y, al final, decidió retomarla con la peculiar idea de aupar con sus votos un gobierno del PSN para el que necesitaría también el apoyo de I-E y el Partido Popular. Pero nadie se ha tomado su propuesta en serio, ni siquiera la propia líder del PSN, María Chivite, que le ha reiterado en dos ocasiones que no se ve como presidenta. Ayer, y pese a que I-E tuvo el gesto de reunirse con él, Esparza la emprendió a insultos contra Nuin, achacándole que «se va con la derecha vasca» y asegurando que rechaza a UPN y PP porque «no quiere asumir responsabilidades».
Mientras, Chivite sigue en tierra de nadie y ayer lanzaba el mensaje de que le da «pena» que Bildu esté en el Gobierno y auguraba que habrá «problemas de banderas».

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