Beñat ZALDUA
DONOSTIA
CRISIS EN EL MODELO DE ESTADO ESPAÑOL

Contrarreforma constitucional, la réplica del PP al plebiscito catalán

Auspiciado por el PP, un tímido debate sobre la reforma constitucional española copa desde hace dos días la agenda política española. Una vaga reforma que el Gobierno español plantea en términos recentralizadores y que cabe enmarcar dentro de la respuesta española al plebiscito catalán. Rajoy salió a despejar algunos malentendidos.

Es agosto. Cuesta llenar periódicos. Supone, por lo tanto, la época ideal para lanzar globos sonda a la opinión pública. Tal parece ser el caso de la reforma constitucional a la que se abrió el ministro de Justicia, Rafael Catalá, el jueves, y que ayer provocó un gran número de reacciones. Tantas que, de modo muy inhabitual, el presidente español, Mariano Rajoy, salió ante la prensa tras su encuentro veraniego con el jefe del Estado, Felipe de Borbón, para acotar algunas cuestiones.

Dijo, por ejemplo, que en ningún caso se plantean abrir el proceso en esta legislatura; que si lo hacen después, será con consenso muy amplio; y que por supuesto nada se hará desde «los parámetros» de los independentistas catalanes, que lo que quieren es «liquidar la soberanía y la unidad de España». Además, en respuesta a Artur Mas, dijo que no cree que «con un voto más se pueda abrir un proceso hacia ningún parte» cuando por ejemplo se requieren dos tercios de apoyo para reformar un estatuto.

En cualquier caso, algo parece haber en las intenciones del PP porque Rajoy no desmintió completamente a Catalá y porque el propio partido se encargó de seguirlo alimentando ayer el debate a través del presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados.

Arturo García-Tizón concretó la posición del PP bastante más que Catalá, que el jueves se limitó a abrir la puerta a leves cambios constitucionales, rechazando de plano cualquier tentación federalista. Mucho más contundente, García-Tizón dejó claro que, lejos de abrir la Constitución para dar cabida a algunas de las demandas más asequibles de Catalunya, el PP no contempla reformar la Carta Magna si no es para limitar aún más la competencia de las autonomías.

Así, el responsable de la comisión parlamentaria que debería debatir dicha reforma abogó por una «nueva formulación» del reparto de competencias entre el Estado y las autonomías y por «cerrar» dicho sistema de competencias. García-Tizón añadió que el cambio constitucional no tiene que ser «necesariamente» para incorporar las demandas de los partidos de izquierda y de los nacionalistas, sino que podría servir para analizar algunas competencias transferidas a las autonomías «que no han dado el resultado que se esperaba». Se refirió, específicamente, a la sanidad y la educación.

Junto a ello, el diputado del PP también defendió revisar el apartado constitucional referido a la acción exterior para evitar la apertura de «embajadas» de comunidades autónomas en el extranjero, en clara referencia a las delegaciones abiertas por la Generalitat de Catalunya en diversos países. Más que de reforma, cabría por lo tanto hablar de contrarreforma constitucional.

Rechazo generalizado

A nadie se le escapa que el debate propuesto con la boca pequeña por el PP responde al reto democrático planteado desde Catalunya con las plebiscitarias del 27S. Una cita crucial que supera el marco catalán y que se sitúa ya en el centro del debate político español. Así lo demuestra que estuviera ayer en la agenda del Rey y Rajoy.

En sentido inverso, la reforma constitucional parece estar ya lejos de la centralidad en Catalunya, donde solo el coordinador general de CDC, Josep Rull, se dignó a contestar al globo sonda del PP desde el campo soberanista. Lo hizo para calificar la contrarreforma de «escándalo» y para advertir de que «el día que abran la Constitución el PP o el PSOE no será para avanzar en más competencias o más reconocimiento de la identidad nacional de Catalunya», sino para «blindar las competencias del Estad».

También rechazaron la propuesta del PP otras fuerzas catalanas de ámbito estatal como Catalunya Sí que es Pot (coalición de Podemos e ICV-EUiA para el 27S) y Ciutadans. El candidato de la lista de izquierdas, Lluís Rabell, calificó la reforma de «recentralizadora, retrógrada y liberticida» y acusó al PP de soñar con «convertir las autonomías en meras macrodiputaciones». Rabell no erró el tiro al recordar que estamos «en periodo electoral y es comprensible que el PP quiera fortalecer su imagen de partido duro y removilizar a su electorado».

A su vez, la candidata de Ciutadans para el 27S, Inés Arrimadas, lejos de rechazar la propuesta del PP, consideró simplemente que «tiene poca credibilidad», ya que «en cuatro años de gobierno con mayoría absoluta no han hecho nada».

El PSOE e IU también han saltado contra la reforma planteada por el PP. El secretario de Política Federal de los socialistas, Antonio Pradas, considera «frívolo» que el Gobierno plantee una «reforma de poco calado en pleno mes de agosto, algo que parece una estrategia para lanzar cortinas de humo sobre los graves problemas que atraviesa el Ejecutivo». Pradas invitó al PP a que, «si de verdad quiere modificar la Constitución, ponga en marcha en el Congreso la Subcomisión de Estudio de la Reforma Constitucional que le planteó el PSOE y que ha venido rechazando». Y el portavoz de Izquierda Plural, José Luis Centella consideró que es una «evidencia» que «la Constitución del 78 ya no aguanta más».

El PNV se sitúa a la defensiva mientras Amaiur reivindica una ruptura democrática real

El primer runrún de apertura del melón constitucional que se escucha desde el Gobierno del PP provocó una reacción bastante diferente por parte las dos principales fuerzas políticas vascas. El PNV expresó su «preocupación» temiendo que se trate de una ofensiva recentralizadora, mientras que Amaiur adoptó una posición más reivindicativa, reclamando que el fruto de ese eventual proceso no sea un «maquillaje», sino la ruptura pendiente desde el fin del franquismo.

El diputado jelkide Pedro Azpiazu recordó que la actuación del PP en estos últimos años ha estado basada en «tratar de invadir competencias, dar marcha atrás al Estado autonómico actual, en definitiva incumplir el pacto estatuario del año 78, con lo cual cuando hablan de reformar y revisar están pensando seguramente en sentido contrario al que estamos pensando nosotros. En este sentido, nos preocupa».

Mientras en Catalunya hay una clara ofensiva soberanista liderada por sus socios de Convergència, en Euskal Herria el discurso del PNV y del Gobierno de Lakua se ha centrado estos meses en alertar de posibles involuciones en el actual marco autonómico por parte del Estado español. Azpiazu hizo hincapié ayer en que en esta legislatura de Mariano Rajoy «se ha legislado mucho, y en cada ley había una o dos invasiones competenciales. Por eso también me preocupa mucho la reforma de la que habla el señor Catalá».

En declaraciones a Radio Euskadi, añadió además que si la pretensión fuera «reformar para no cambiar nada o para cuestiones mínimas como la sucesión en la Casa Real, para ese viaje no hacen falta muchas alforjas». Sí se mostró abierto a un proceso que «reconozca que Euskadi es una nación y tiene derecho a decidir su propio futuro», lo que auguró que sí sería aceptado por el PNV.

En cuanto a Amaiur, el también diputado Iker Urbina salió al paso del globo-sonda del ministro Rafael Catalá para considerar que se trata de una primera respuesta del PP «a la situación que se vive tanto en Catalunya como en Euskal Herria». En cualquier caso, entiende que Madrid buscará «un mero maquillaje» cuando lo que se precisa es «una verdadera ruptura democrática».

«El Estado necesita unos cambios bastante más profundos, necesita una verdadera ruptura para hacer frente al déficit democrático que existe en la actualidad», añadió Iker Urbina en un comunicado.GARA

PPk eta Iruñeko Gobernuak talka egiten dutela argi dauka Barkosek

PPk mahai gainean jarritako Konstituzioaren eraldaketak ez du batere harritu Uxue Barkos Nafarroako presidente berria. Atzo horretaz galdetuta, ekimena «bilakaera politikoaren logikan sartzen dela» erantzun zuen Iruñean.

Rafael Catala Justizia ministroak esandakoari buruz zehaztapen gehiago eman arte ez dago balorazio zehatzagorik egiterik, baina Barkosek argi du PPk planteatuko duenaren eta Nafarroako Gobernuak aldarrikatuko duenaren artean talka gertatuko dela. «Jakina, horretaz ez dut inolako dudarik», ziurtatu zien Uxue Barkosek kazetariei.GARA

Declaraciones

«Hay que debatir una nueva formulación del reparto de las competencias»

ARTURO GARCÍA-TIZÓN

Diputado del PP

«Es frívolo plantear una reforma de poco calado en pleno mes de agosto»

ANTONIO PRADAS

Diputado del PSOE

«El día que abran la Constitución el PP o el PSOE, no será para avanzar»

JOSEP RULL

Secretario general de CDC

«El PP sueña con convertir las autonomías en meras macrodiputaciones»

LLUÍS RABELL

Líder de Catalunya Sí que es Pot