A.G.
BILBO

Desafío de Bilboko Konpartsak para que se presenten 1.037 tortillas de patata

Las comparsas desafiaron ayer a quienes acuden habitualmente el martes de Aste Nagusia al Gastronómico, a que se sumen a «la gran bilbainada» que van a «perpetrar», que no es otra que se presenten 1.037 tortillas de patata para ser catadas por el jurado. Ese plato, recordaron, es el que «rompe claramente el techo de participación», con 465 inscritos el año pasado que consumieron 1.800 kilos de patatas, 700 de cebollas, así como 4.800 huevos y 253 litros de aceite.

«Es un plato que sabemos hacer todos y todas, o casi, otra cosa –puntualizó Iker Martín– es cómo sepa y qué pinta tenga». El comparsero añadió que el número que se han dispuesto a alcanzar resulta de la suma de una «cifra estupenda» como creen que es mil y las 37 ediciones de Aste Nagusia.

Para dar mayor realce a la presentación pública del reto, que tuvo lugar junto al emblemático puente de San Anton, miembros de Bilboko Konpartsak y de la Cofradía de la Makila prepararon una tortilla «en riguroso directo», que luego fue degustada por los presentes. Sartén en mano, Kepa Freire, director durante un cuarto de siglo del Gastronómico, dijo que estaba seguro que se superará el desafío.

El guisandero mungiarra apuntó a que la clave de una buena tortilla es «sencilla, huevos de Eusko Label y patata alavesa», aunque no se pronunció acerca de la variedad. Seguro que lo saben algunos vecinos suyos de Uribe Butroe que, edición tras edición, se imponen en el Campeonato de Euskadi que tiene lugar todos los martes de fiestas en el Botxo.

Freire, antes de dar a probar una deliciosa tortilla, incidió en la importancia de este plato tan tradicional en los hogares. «¡Cuánta hambre habrá quitado!», apuntó, al tiempo que saludaba al cocinero Aitor Elizegi.