Mikel CHAMIZO
DONOSTIA
Elkarrizketa
AITOR CANO
PIANISTA

«La propia profesión es la que marca el camino»

Vallisoletano de 23 años, Aitor Cano acaba de finalizar sus estudios de piano en Musikene, el Centro Superior de Música de Euskal Herria, con la profesora Marta Zabaleta. Esta tarde se enfrenta al recital más importante de su incipiente carrera, clausurando el ciclo de jóvenes de la Quincena Musical.

Esta tarde el joven pianista Aitor Cano hará su presentación en la Quincena Musical, clausurando el ciclo de Jóvenes Intérpretes que se ha desarrollado durante toda la semana. La actuación de Cano dará comienzo a las 19.00 en el Palacio Miramar, con un ambicioso programa en el que destacan obras de Mozart, Liszt, Stravinsky y Usandizaga.

Siendo de Valladolid, ¿por qué decidió proseguir sus estudios en Donostia?

En Valladolid no tenemos un conservatorio superior, así que casi todos los músicos que quieren seguir estudiando tienen que salir de la ciudad. Hablando con profesores de Valladolid y con compañeros que habían estudiado en Musikene, las referencias del centro y el profesorado eran muy positivas. Me decidí a probar y creo que fue una buena elección.

¿Tiene intención de proseguir sus estudios en el extranjero?

Sí, me gustaría hacer un máster y conocer a otros profesores, otras formas de trabajar el piano. El principal país que estoy barajando es Alemania, porque allí la oferta y la calidad de la educación pública para músicos es impresionante. 

Un pianista tiene múltiples opciones para desarrollar su carrera: solista, músico de cámara, acompañamiento de cantantes... ¿Se decanta por alguno de estos itinerarios?

En realidad no me gustaría descartar ninguno. Incluso acompañar, que a priori puede parecer lo menos agradecido, lo disfruto mucho. Los trabajos que más me gustan son los de solista y música de cámara, pero al final es la propia profesión la que te lleva hacia uno u otro, según las oportunidades que te surgen. Tampoco descarto especializarme en música contemporánea. 

¿Le interesa la música contemporánea? No es muy habitual entre pianistas.

Cuando alguien dice que no le gusta la música contemporánea está reconociendo que no la conoce, porque su espectro estético hoy en día es tan amplio que es imposible no encontrar algo que te seduzca. Los pianistas estamos un poco abocados al pasado porque nuestro repertorio es enorme y muchos autores referenciales del instrumento son del siglo XIX. Uno podría desarrollar toda su carrera sin salir de ahí, pero a mí me parece esencial ampliar miras y sentirme cerca de la creación actual. 

¿Cuánto tiempo lleva preparando el recital de esta tarde?

Parte del programa lo presenté en mi recital de fin de carrera y llevo todo un año trabajándolo. La "Sonata en Si menor" de Liszt, en concreto, es una obra muy ambiciosa, tanto por dificultad técnica como por duración, media hora sin pausa. La que tengo más reciente es el "Impromptu" de Usandizaga, que me ha sorprendido mucho por su calidad.