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BERLÍN

Berlín y París aseguran que no hay plan B al Acuerdo de Minsk

Angela Merkel, François Hollande y Petro Poroshenko volvieron a denunciar ayer el incumplimiento de los Acuerdos de Minsk, pero reiteraron su vigencia al asegurar que no hay plan B alternativo a pesar de los incumplimientos y del repunte de la violencia. Incidieron en el respeto al alto el fuego en el este, vulnerado prácticamente a diario desde su firma.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, reiteraron ayer la vigencia del acuerdo de Minsk como única vía para estabilizar el este de Ucrania y que cesen los combates en la zona. Ninguno de los dos valoró las acusaciones del mandatario ucraniano, Petro Poroshenko, quien acusó a Rusia de haber enviado en los últimos días grandes refuerzos a los separatistas del Donbass.

«Hemos venido aquí a implementar en su totalidad el acuerdo de Minsk, no a ponerlo en cuestión», aseguró la canciller en una comparecencia conjunta en Berlín con Hollande y con el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, ante el aumento de la violencia entre los rebeldes separatistas y el ejército ucraniano en las regiones del este.

«El acuerdo de alto el fuego no ha sido aplicado en su totalidad y eso significa que ha habido más y más víctimas», afirmó Merkel. «La condición primordial y más importante es que se haga todo lo posible para que el acuerdo de alto el fuego sea una realidad. Esta tarea implica que hay que respetar lo que acordamos en Minsk», subrayó.

Poroshenko, por su parte, subrayó, como ya había señalado por la mañana durante los actos conmemorativos de la independencia de Ucrania en Kiev, que «no hay alternativa al Acuerdo de Minsk», en relación al pacto que firmó con su homólogo ruso, Vladimir Putin, el pasado febrero, con la mediación de Merkel y Hollande, para poner fin al conflicto en el este ucraniano.

Poroshenko subrayó que desea seguir negociando con Moscú: «No necesitamos nuevos formatos (...) El formato de Normandía (Berlín, París, Kiev y Moscú) es el de base y se reveló eficaz». Pero hizo hincapié en que Ucrania ha cumplido sus compromisos e instó a la otra parte a hacer lo mismo: «Rusia y los rebeldes son la única amenaza para la restauración de la paz en la región».

Merkel resaltó que no se está implementando «en su totalidad» y resaltó la importancia de retirar las armas pesadas de la línea de contacto y permitir la libertad de movimiento a los observadores de la OSCE.

Además, reconoció que hay diferencias de criterio entre Kiev y Rusia en dos puntos que se acordaron en Minsk: el relativo a la reforma de la Constitución ucraniana y el relacionado con la celebración de elecciones.

Otro de los puntos pactado en Minsk, asegurar la llegada de ayuda humanitaria, está «muy mal», lamentó Merkel.

Desde que estalló el conflicto en abril de 2014, unas 7.000 personas han muerto en el este de Ucrania. Los ataques se han reducido desde la firma de los Acuerdos, en febrero, pero ambas partes se acusan mutuamente de incumplirlos.

Kiev sigue agitando el peligro de una invasión

El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, advirtió ayer de que el peligro de una invasión aún se cierne sobre el país y de que la lucha por la independencia «continúa», 24 años de hacerse efectiva, debido a la «escalada militar» de Rusia, que concentra más de 50.000 militares junto a la frontera ucraniana. Durante un acto en el centro de Kiev con motivo del aniversario de la independencia, subrayó que para Ucrania no existe alternativa al arreglo pacífico al conflicto en el este del país ni tampoco a los acuerdos de paz firmados en Minsk en febrero de este año.

«¿Significa esto que el enemigo ha renunciado a la idea de una invasión directa o de una ofensiva de la guerrilla al interior de Ucrania? No», dijo Poroshenko en la simbólica plaza de la Independencia.

Aseguró que Rusia mantiene una «agrupación militar de más de 50.000 hombres» junto a la frontera oriental ucraniana, y que en «los territorios ocupados (de Donetsk y Lugansk) hay más de 40.000, incluidos 9.000 militares profesionales de sus Fuerzas Armadas». Y dijo que, demás de «tres convoyes militares», Moscú envió en una fecha indeterminada al Donbass «500 tanques, 400 sistemas de artillería y 950 blindados».

«El enemigo sabe que estamos dispuestos a rechazarlo y que el precio de una escalada sería excesivamente elevado para Rusia», señaló al destacar que Ucrania puede neutralizar la amenaza de invasión, pues, según dijo, Rusia sufre los efectos de las sanciones, mientras Ucrania ha mejorado y fortalecido su capacidad defensiva.GARA